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jueves, 17 de diciembre de 2009

TERCER DOMINGO DE ADVIENTO (El Real Azulgrana En Boca De River)



Del inconsciente de Ericel Vásquez

5:45 Una vez más un sueño que me despierta, y a la par tronidos de cohetes por el festejo de una virgen más, primero fue Juquila, ahora es Guadalupe, y después será La Soledad. La noche anterior había maltratado un nacimiento que aún no ponían, y pidiendo disculpas por anticipado acomodé el lecho donde el niño Dios será acostado mientras en la pared se reflejaba mi sombra con una copa de vino, y ahí me vinieron a la mente algunas cosas que sólo parecen ser fantasías antitéticas.

Empecé por preguntarme por qué los diputados y senadores deciden a partir de un propio criterio o de ‘bancada’ lo que deberían legislar con base en los ciudadanos que representan, de inicio no hallo el punto de esta democracia, ¿será que necesito estudiar más? Después me inquirí sobre la idea que lleva a algunas personas que dicen comulgar con la izquierda a usar ciertos simbolismos utilizados por el comunismo soviético hace más de 20 años, así como aquel ‘fanatismo’ por la revolución cubana, cuando esos regímenes pugnan por algo que no es precisamente lo que éstas personas fantasean, pareciera que sólo quieren ser ‘capitalistas anárquicos’. Aunque, pongo la tesis que el posmodernismo ha reducido las diferencias abismales en el proceder del pensamiento y los hechos de las personas que se dicen de derecha o izquierda, las prácticas políticas parecen ser cada vez más ‘maleables’ en este sentido. Definitivamente esto no me va a llevar a nada, aunque pareciera que la nada ya es un lugar.

Por 3 semanas me ha estado aquejando la idea de la influencia de la emoción y la razón sobre la conducta, ambas coexisten en el ser humano pero ¿dónde se halla la diferencia? Creo que todos nos hemos dado cuenta en alguna ocasión que las emociones parecen mandar sobre nuestros pasos, aún así éstos parecieran lo más fuera de lugar o ilógicos y a veces llegamos a atentar sobre nuestra integridad, así que: ¿por qué la emoción es tan importante? Pareciera un parásito que se alimenta del cuerpo y del alma y sus fundamentos. Las emociones podrían ser también un placer en sí mismas, incluso aquellas como las tristeza o el enojo, y he ahí el dilema. Las emociones son también nuestra personalidad, expresión de nuestra estructura psicológica y parte de nuestro pasado que vive inconciente.

A poco menos de dos semanas para Navidad no encuentro una razón para estar feliz, que aunque humanamente el sólo hecho de estar vivo es razón suficiente, pero como no llego a tal grado de elevación no tengo mucho porqué alegrarme, sobre todo porque de qué sirve festejar por el nacimiento de Jesús si su existencia y sacrificio parecen no haber valido demasiado la pena, salvo para dar esperanza, pero ¿hasta dónde llega nuestra esperanza? ¿Será que hasta donde llega nuestra realidad? Si nuestra realidad es lo metafísico ya estamos del otro lado, si no, siempre tendremos porqué seguir progresando. Tengo que decir que Jesucristo es un gran valor, y sólo por eso es importante, pero por lo que vemos y vivimos todos los días pareciera que seguimos solos en este mundo, sin su favor y menos del de Dios.

Los terrores nocturnos, el duelo no elaborado y el zapping me han dejado sumamente enajenado, y los sueños se han vuelto dolorosamente placenteros, pero tan ilógicos como el hecho que el coco me ha dado terapia para que deje de temerle. Es ahí que me desperté asustado y pensé adormilado en todo lo demás.

jueves, 15 de octubre de 2009

I N V I T A C I Ó N


Otro golpe cultural. Este LUNES 19 DE OCTUBRE a las 6:00 pm en el Salón Bajeles del Hotel Baluartes, Fernando Cab Pérez presenta su libro "La Insurgencia, Resistencia civil en Campeche 2007. Definitivamente la voz autorizada para hablar del fenómeno político más relevante de la historia reciente de Campeche.

Fernando Cab (Fer Cab for Curi) es cómplice e integrante de esta farsa llamada Diálogos Postmodernos, miembro del consejo editoral de la revista y colaborador de este pre(ten)cioso y solemne blog. Editor de la revista Rehma y fundador de Az Kultura, el colectivo cultural independiente más importante en Campeche.

Aquellos que quedaron ávidos de más eventos culturales independientes después de la presentación del número 10 de Diálogos Postmodernos, no pueden perderse esta presentación.

Saboteadores y niños entran gratis. Nos vemos ahí.

lunes, 14 de septiembre de 2009

Llamadas telefónicas




Señores contestadores de los teléfonos del Gobierno:


Adjunto a continuación mis cálculos sobre el dinero que he gastado llamándoles desde Puebla hasta Campeche, para que cada semana me digan que aún no está el dinero de la beca y que mejor les hable el viernes.


2 llamadas a la semana (lunes y viernes), de 3 minutos cada una (son 2 minutos de la melodía “El golpe” que me ponen mientras van a buscar a quien me dé una explicación, más 1 minuto que dura el pretexto del encargado). Eso da 6 minutos semanales que debe multiplicarse por 20 semanas (he estado llamando desde abril), lo que da un total de 120 minutos. Bien, 120 minutos a 4 pesos el primer minuto (40 por 4 = 160 pesos) y 2.50 los minutos restantes (120 minutos totales menos 40 primeros minutos = 80 minutos restantes; 2.50 por 80, igual a 200 pesos), da un gran total de 360 pesos. Esa cantidad hay que multiplicarla por 2 instituciones (llamaba primero a la Fundación Pablo García y después al Instituto de Cultura, que igual me debe dinero), lo que me arroja la cantidad de 720 pesos tirados a la basura, pues si desde la primera llamada me hubieran dicho: “No habrá dinero hasta que descubramos un yacimiento de uranio debajo de nuestras instalaciones”, yo lo habría entendido y no les hubiera molestado en tantas ocasiones.


Como bien recordarán, hoy a las 12 hice un último intento, debido a que mañana –de seguro ustedes tienen señalada la fecha con marcatexto- hay cambio de gobierno. Señor telefonista de la Fundación Pablo García, no sé si se acuerda que el asunto fue más o menos así:


“¿Fundación Pablo García?”

“Sí, aquí es, pero si quiere dinero no tenemos”.

Sólo hasta que le dije que había solicitado una beca desde abril y que probablemente la fundación que amablemente usted representa había puesto mi nombre en el informe de Gobierno en el rubro de “solicitantes de relleno”, me pasó usted con alguien que me explicara cómo iba la cosa.

“Mira el asunto es éste: no queremos firmar convenios hasta que haya dinero. Ahorita no hay dinero, pero ya verás cuando haya, ya verás. Háblame el lunes”.

“Oiga”, le dije, “el dinero sirve porque llega con oportunidad. No me vaya a pasar como a Van Gogh, cuyos millones de dólares llegaron un poco a destiempo”.

“¿Cómo dijo?, no lo escuché, es que me distraje con la tele”.

“Nada, que yo les hablo”.



De inmediato, les hablé a ustedes, señoritas encargadas del Instituto de Cultura, cuyo trato fue, seguro lo podrán recordar, el siguiente:

“Instituto de Cultura, ¿qué desea?”

“Quería hablar con alguno de los encargados del PECDA”.

“Déjeme ver”.

Pasaron dos minutos.

“No pueden venir en este momento pero me dijeron que hables al 8161424 para preguntar por tu dinero”.

Cinco segundos y una llamada extra después:

“Hablo para pedir información sobre el PECDA”

“Aquí no es, llama al 8161535”.

“De ahí me mandaron a este número”.

“Pues acá no sabemos”.

Marqué de nuevo al 8161535.

“Buenos días”.

“Están en junta”.

“¿Y cómo sabe para qué hablo?”

“No importa, de todos modos yo no le puedo ayudar”.



Y oh, sí. Mañana cambia el gobierno. Pero lo mejor del gobierno –como la gente que contesta sus teléfonos-, esa de seguro no va a cambiar.

viernes, 14 de agosto de 2009

12 años de deseo

De pronto me sorprendió la resurrección del caso Acteal, de la historia de la Paca y la osamenta del “Encanto” (mejor nombre no podría tener aquella cosa) y de, en fin, aquellas historias del sexenio de Zedillo.
12 años después se liberan 20 presos que llevaban en ese estado desde entonces, 12 años después se busca culpables e incluso se propone “comenzar de 0” las investigaciones y castigar a los responsables.
Resucitar el caso no resucita a los muertos, señores míos, resucitar el caso no alcanza para resucitar a las verdades que se ocultan detrás de ello, resucitar el caso no alcanza, pues, para resucitar a la Historia y decir que se hará justicia. Porque, detrás de la afirmación, se esconde la verdadera pregunta: ¿Qué diablos significa hacer justicia?
Que se resucite el caso Acteal, si se desea, pero que no se crea que esa resurrección resucita también a los 45 muertos y nos alcanza para salvar a la Historia. El hecho queda, quedará y permanecerá como una realidad imposible de ser borrada. La cacería de culpables no basta para “hacer justicia”, porque la justicia desapareció en aquel día de diciembre del año 97. Lo demás es Historia, es deseo, es imaginario colectivo.
Imagino que, en otros 12 años, se hablará de hacer justicia de lo que pasa en este presente no falto de motivos para juicios.