Por Ericel Vásquez
viernes, 10 de septiembre de 2010
UNA TEMPORADA CON POCAS AZUCENAS
Por Ericel Vásquez
lunes, 28 de diciembre de 2009
CUARTO Y ÚLTIMO DOMINGO DE ADVIENTO (Noche buena, Navidad, Año nuevo)

2009; Joaquín Sabina confiesa que para escribir su último disco “Vinagre y Rosas” necesitó la depresión de su amigo Benjamín Prado, ya que su estado de felicidad doméstica por la que pasaba no le impulsaba a escribir nada. Le doy un voto a esta posición, lo que se vive como felicidad pocas veces te lleva a escribir tanto porque eso mejor se vive y se disfruta. En este año no hubo mejor cosa que la montaña rusa de sensaciones, motivos, situaciones y lugares que tocaron tierra.
Noche Buena: Aún con el fervor de las posadas, el ansia por tener una noche de paz se apodera afanosamente de nuestros corazones, y es que las ganas de poner un alto en nuestros hábitos anuales es parte de nuestra propia madurez ganada en este ciclo, ya no sólo se quedan las ambiciones de un caballo desbocado sino que se quiere saborear el dulce sabor de la vida. Viendo el conteo de VH1 sobre las mejores canciones en español de los 90’s ya me digo que los años no han pasado en balde, cada video me conecta a una época de mi vida que va desde la primaria hasta la universidad, un lugar diferente, unas ganas diferentes, es como ir descubriendo distintas capas geológicas de memoria y vemos como cada recuerdo está anclado a los pensamientos de una etapa de la vida, puedo entender el impacto de “pelo suelto” cuando tenía 10, y lo inentendible de “livin’ la vida loca” a mis 17, junto con todo el contexto social de esos años, hoy día, podrían ser canciones inocuas para mí, así como lo es “loba” de Shakira que me recuerda a esa canción de Gloria Trevi de hace 20 años y me digo: ella si que dio un salto al pasado. “Y a cada paso sientes otro deja vu, ¿o no?”
Navidad: La fiesta de Jesús es la fiesta del hombre, y a veces nos olvidamos de él y de su padre y rendimos pleitesía a ‘dioses’ paganos que nos regalan días inolvidables. Los conciertos de este año (a los que fui) fueron en parte un culto multitudinario en donde perdimos nuestra individualidad y nos entregamos a las sublimaciones de nuestros venerados ídolos. Más allá del “washa washa” a todo pulmón que invoqué en el concierto de Radiohead, me di cuenta de la importante influencia que tienen para la música e incluso la cultura de nuestra generación, las formas tan retorcidas que sus canciones tienen encuentran el punto perfecto de una obra de arte contemporánea y probablemente postmoderna, tal es el único pretexto para ser tan genuinas y que causen emociones por igual, ese, fue un evento histórico. Por otra lado, Gustavo Cerati, con menos seguidores que con Soda puso un ejemplo de cómo un artista disfruta lo que hace nota por nota sobre el escenario, esa entrega hacia sí mismo hace que sus seguidores la tengan hacia él, en ocasiones no hay nada mejor que entonar gritando con el corazón en la mano los versos llenos de un sentido subjetivo que el argentino nos presta y regala una vez que los hemos hecho parte de nosotros. ¡Qué buenos recuerdos! Mientras construimos uno más poniendo el arbolito mientras escuchamos a Sting “If on a winter’s night”.
Año nuevo: a 11 días, “he llegado hasta aquí con los brazos cansados”, y todos los matices que vivimos con las demás personas vienen a la mente de especial forma, es la magia de esta época, y ya en este punto no quiero mirar más para atrás, ¿qué viene el otro año en materia musical? Esperamos el concierto de Joaquín Sabina el 13 y 14 de Abril, también que se confirme la presentación de U2 y la expectativa de alguna otra sorpresa que siempre se necesita. “Cuando aprendí a tragar fuego el circo ya se había ido de Albacete a Nueva York”, hoy ya somos un poquito más sabios que antes y nos damos cuenta que ya no podemos recuperar lo que pudimos haber hecho mejor, pero ante todo el hecho de seguir tropezando y aprendiendo nos sigue diciendo que estamos vivos, y ante lo pasado esperemos que “la cuenta esté saldada”.
Hasta el próximo año pues, nos leemos en 2010.

jueves, 17 de diciembre de 2009
TERCER DOMINGO DE ADVIENTO (El Real Azulgrana En Boca De River)

Del inconsciente de Ericel Vásquez
5:45 Una vez más un sueño que me despierta, y a la par tronidos de cohetes por el festejo de una virgen más, primero fue Juquila, ahora es Guadalupe, y después será La Soledad. La noche anterior había maltratado un nacimiento que aún no ponían, y pidiendo disculpas por anticipado acomodé el lecho donde el niño Dios será acostado mientras en la pared se reflejaba mi sombra con una copa de vino, y ahí me vinieron a la mente algunas cosas que sólo parecen ser fantasías antitéticas.
Empecé por preguntarme por qué los diputados y senadores deciden a partir de un propio criterio o de ‘bancada’ lo que deberían legislar con base en los ciudadanos que representan, de inicio no hallo el punto de esta democracia, ¿será que necesito estudiar más? Después me inquirí sobre la idea que lleva a algunas personas que dicen comulgar con la izquierda a usar ciertos simbolismos utilizados por el comunismo soviético hace más de 20 años, así como aquel ‘fanatismo’ por la revolución cubana, cuando esos regímenes pugnan por algo que no es precisamente lo que éstas personas fantasean, pareciera que sólo quieren ser ‘capitalistas anárquicos’. Aunque, pongo la tesis que el posmodernismo ha reducido las diferencias abismales en el proceder del pensamiento y los hechos de las personas que se dicen de derecha o izquierda, las prácticas políticas parecen ser cada vez más ‘maleables’ en este sentido. Definitivamente esto no me va a llevar a nada, aunque pareciera que la nada ya es un lugar.
Por 3 semanas me ha estado aquejando la idea de la influencia de la emoción y la razón sobre la conducta, ambas coexisten en el ser humano pero ¿dónde se halla la diferencia? Creo que todos nos hemos dado cuenta en alguna ocasión que las emociones parecen mandar sobre nuestros pasos, aún así éstos parecieran lo más fuera de lugar o ilógicos y a veces llegamos a atentar sobre nuestra integridad, así que: ¿por qué la emoción es tan importante? Pareciera un parásito que se alimenta del cuerpo y del alma y sus fundamentos. Las emociones podrían ser también un placer en sí mismas, incluso aquellas como las tristeza o el enojo, y he ahí el dilema. Las emociones son también nuestra personalidad, expresión de nuestra estructura psicológica y parte de nuestro pasado que vive inconciente.
A poco menos de dos semanas para Navidad no encuentro una razón para estar feliz, que aunque humanamente el sólo hecho de estar vivo es razón suficiente, pero como no llego a tal grado de elevación no tengo mucho porqué alegrarme, sobre todo porque de qué sirve festejar por el nacimiento de Jesús si su existencia y sacrificio parecen no haber valido demasiado la pena, salvo para dar esperanza, pero ¿hasta dónde llega nuestra esperanza? ¿Será que hasta donde llega nuestra realidad? Si nuestra realidad es lo metafísico ya estamos del otro lado, si no, siempre tendremos porqué seguir progresando. Tengo que decir que Jesucristo es un gran valor, y sólo por eso es importante, pero por lo que vemos y vivimos todos los días pareciera que seguimos solos en este mundo, sin su favor y menos del de Dios.
Los terrores nocturnos, el duelo no elaborado y el zapping me han dejado sumamente enajenado, y los sueños se han vuelto dolorosamente placenteros, pero tan ilógicos como el hecho que el coco me ha dado terapia para que deje de temerle. Es ahí que me desperté asustado y pensé adormilado en todo lo demás.
miércoles, 9 de diciembre de 2009
SEGUNDO DOMINGO DE ADVIENTO (Quiero agarrarme a Odalys)
Foto: JP Berman¿Por qué la televisión nos pone un carrusel de tentación? El famoso zapping me llevó a ver una variedad muy interesante de imágenes que hacen detener la atención unos segundos, iniciando desde el canal 2 y su famoso ‘chow’ de domingos por la noche, tan entretenido por cierto sobre todo porque las caras de las personas que salen a cuadro te llevan a pensar más cosas que las que están sucediendo y se supone son el meollo del asunto; después películas que no tienen el menor sentido, los comentarios de los partidos de soccer del fin de semana y las pretensiones de los comentaristas, que si lo distinguen bien se dedican a suponer todo y sugerir con base en su propia escala de valores lo que debería suceder en la cancha, eso en vez de comentar acerca de lo que verdaderamente pasó en el terreno de juego, creo que un 80% (lo digo muy burdamente) no tiene mucha idea de las tácticas del juego, o si sí, se van con la inercia de imponer una idea en una discusión acalorada buscando tener la razón.
Me salté los canales de caricaturas a los cuales les agarré cierta aversión, aunque son buenos para distraerse cuando no se quiere pensar nada; otra vez canales de películas pero ninguna gana atraer mi atención, bueno, cuando uno tiene ganas de pasar canales, el acto mismo es la mejor diversión, tal vez con la única idea de encontrarse con un, un, un… no sé, pero eso es lo de menos. Llegue al duelo de domingo por la noche de futbol americano, me quedo a ver por lo menos una serie ofensiva de los Arizona Cardinals, aunque yo aún esté enojado por la derrota de los Vaqueros hace unas horas por la tarde, pero aún así, el juego que pasaban en la TV en ese momento estaba bueno, cuando mandaron a comerciales seguí mi entretenido recorrido.
De ahí, un juego de béisbol de la liga mexicana del pacífico, diferido y sin mucho sabor, a esa hora del domingo quien quiere ver un juego de béisbol, pero bueno, venden más los comentarios basura del soccer, eso sin duda. Y luego, me he encontrado con la diosa de las divas de la tele (bueno, para este enajenado y aburrido trasnochador de domingo y con sobredosis de TV, que casualmente suena en este momento en mi computadora) Odalys de telehit, con piernas bien torneadas, una belleza con cara dulce y buen talante, cintura de avispa y con medidas de eyaculación precoz, y “acuéstate, levántate, y apágalo, enciéndelo”; “estoy desesperado, soy tan vulnerable a su amor”. Ella ahí como tantas otras veces que ya la había visto seguía con su sonrisa de pasta de dientes embelleciendo ese rectángulo nada personal.
Comerciales, y una vez más el ‘zapping’, the David Letterman show; telefórmula, el reporte del tiempo en Milenio; Caracas, Lima, Bogota y Quito en CNN, los canales católicos, ¡el canal del congreso!, ‘tons’ me dije: “quiero que agarrarme a Odalys…, bueno, mejor escribo para Diálogos” y aquí me tienen diciendo: “tenemos control remoto sí, pero hace rato que perdimos control” así como dice Cerati en “Dominó”, y me despido porque “no puedo, no puedo seguir maquinándome, no puedo, no puedo seguir masturbándome”.
Y Gracias Cerati otra vez por tus frases, y por el concierto de hace 2 semanas.
martes, 1 de diciembre de 2009
DOMINGO DE ADVIENTO

Por Ericel Vásquez
Cuando desperté 3 horas antes de levantarme, pensé que no había dormido nada y que solo había pestañeado 10 minutos, pero había dizque dormido 5 horas platicando y elaborando fórmulas matemáticas con mis compañeros y amigos de juerga. Por la ventana se veían las estrellas que ante mi desvelo trataba de unir con líneas imaginarias tratando de vislumbrar las constelaciones, pero en medio de una gran ciudad algunas estrellas se perdían con tanta luz. Un pensamiento obsesivo y recalcitrante le ponían la cereza a este pastel de exageración de unos sentimientos que no se hallaban en la negación, ni en el enojo, tampoco en la tristeza o la resignación, y menos en la aceptación, es entonces que sabía que algo estaba mal, no me quería denominar enfermo de algo que ni siquiera existe, o más bien, que no sabía que existía, una ‘obstrucción de duelo’.
Al poner mi pie en el piso ya con el cielo azul, estaba preocupado, sabía que algo que había temido y que en alguna ocasión me habían dicho que podría padecer por fin hacía acto de presencia, y como viejo que quiere darse ánimos y con más coraje que valentía me dispuse a medicarme de la misma forma en que a lo largo del tiempo lo había hecho para distraer a la disposición patológica que ahora me aquejaba, una dosis de adrenalina que era lo mejor para seguir la vida sin preocupación alguna, pero eso al final es lo que me ha llevado a esa obstrucción de las arterias de la que he sido operado.
En la tabla de operaciones, la anestesia la acompañaban unas palabras sobre lo que yo era, sobre mi futuro, sobre el hombre que soy; como en cualquier operación no supe en qué momento me quedé dormido, pero al despertar, ya sentía una caravana de sentimientos, el dolor de una pérdida, el amor al que le había dado una palmadita y un billete de 100 para que se hiciera el loco y se comportase como si no hubiera pasado nada, y el miedo a saber que no soy amado más, que hoy se ha vuelto hoy, ya no ayer disfrazado de hoy. Las recomendaciones del cirujano aún más difíciles, demasiado estrictas y peligrosas, la obstrucción había hecho que el duelo cayera gota a gota como un suero para el enfermo, la solución presentada era tener un duelo a muerte con aquello a lo que tanto le he huido, ahora que los sentimientos, la sangre y la conciencia ya tenían libre paso.
Una vez que negué el tratamiento, como si todo hubiese sido un sueño más, he amanecido en domingo de adviento, y con ésta ola que ha pasado, me llega a la mente aquel cuento de Charles Dickens y los fantasmas de la navidad; “espero no lleguen este año” me decía, y como si siguiera teniendo un razonamiento onírico la confusión me hacía pensar en la posibilidad de lo real que acontecía en mi conciencia, minutos más, cayendo en cuenta que eso era imposible puse una vez más mi pie en el piso, ahora en otro cuarto, mi lugar.
miércoles, 21 de octubre de 2009
TERRORES NOCTURNOS EN LOS 30’s
Primero que todo, las noticias que venden esas televisoras ya casi innombrables pero que ya sabemos cuáles son, están tan manoseadas como Yhajaira de la pista 5 de cualquier table dance del país; ¿qué tanto se les puede creer en el sentido de la simple y llana objetividad?, simplemente le dan a nuestros más ‘bajos instintos’ sádicos un poco de alimento; la tele nos ofrece aquellas cosas que a una cantidad considerable de mexicanos nos atrae, intrigas, sangre, sexo, deseo, venganza, alivio y un poco de fantasía, además de sus propias ganancias tan conocidas.
De ahí, la preocupación extrema que me dio ‘ver’ (aunque no lo vi) a México empatar con Trinidad y Tobago, y ‘escuchar’ (que no escuché) e imaginar los comentarios de los comentaristas preguntándose que si con ésta selección se puede soñar en hacer ‘algo’ en Sudáfrica 2010, junto con todo el dolor que oí de los presentadores de deportes por sentirse ofendidos por lo que Maradona dijo; ¡sas! Qué tan bajo ha caído el astro del futbol argentino por decirles a sus paisanos que “se la sigan chupando”; dios, seguro que también eso me quitó el sueño. Yo no sabía que San Diego hubiera sido canonizado por su buena conducta y su decencia; pero bueno, bien sabemos por Mefistófeles que puede haber un ángel caído, y si el mismo diablo se fue al infierno ¿porqué Maradona no? Esto último parecería no tener relación con lo que he empezado a relatar, pero claro es que, una cosa lleva a la otra, y de repente, ya estoy en pensamientos sobre el santo dante y el infierno, cosa que fuera de toda ironía sí me quitó el sueño por la sugestión de la película del “exorcista”.
Olvidando toda cronología noticiosa de los últimos días, y tomando el camino del ‘ensayo literario’, al otro día me desperté con la mordaz noticia que luz y fuerza del centro había desaparecido; esto a mi no me impactaba de forma alguna, pero, claro, sí era primera plana para la vida nacional. Y lo único que pude pensar es aquello que como Catón ha citado: “… los mexicanos se oponen por sistema a cualquier cosa”; entonces se veía venir una tremenda arremetida de los despojados trabajadores sobre el ejecutivo y sobre la ‘calma’ social. Y más me preocupé porque como se manejan las cosas en Oaxaca, en donde hasta lo que no comen les hace daño, pues me iba a afectar de cierta forma, y me afectó en $25 para apoyar a los “compañeros lectricistas”, lo peor es que en estas épocas de crisis, esos 25 pesos me saben a 50, pero ¿qué hacer ante la ‘dictadura sindical democrática’ de la que penosamente soy parte? y es entonces que ante esta paradoja, pensé que el mundo pronto se va acabar, y luego de que en poco tiempo, el polo norte se convertirá en un océano los días de verano, no sabía si enrolarme en Green Peace para ir a rescatar a los osos polares o seguir en las high lands de Oaxaca. Preferí el insomnio y los terrores nocturnos otra vez.
PD. Sin olvidar los robos, asaltos, corrupción, desempleo, extorsiones, y un largo etc.; pareciera que en México se desarrollan mentes maquiavélicas al por mayor, aquí ya no necesitamos películas de terror para sembrar el miedo, sobre todo que ya se acerca el Halloween y los muertos, eso si es bonito pa’ que vean. Así que, alguien que me diga: ¡¿Por qué México se volvió así?! Yo tengo mi hipótesis, pero digan la suya, no vaya a ser que yo ya esté a un paso de la psicosis (clínicamente hablando) y tenga delirios paranoides.
jueves, 15 de octubre de 2009
Gritos y Susurros, de Ingmar Bergman
"Gritos y Susurros" es el tipo de película que en estos tiempos ya no se realiza, ahora no sería un trabajo convencional. Todo queda claro al intentar comprender al maestro Ingmar Bergman. Esta película se estrenó en 1972 y su rodaje duró 42 días.
Como es costumbre, Bergman intenta hacer un retrato de la triste condición humana cual padecimiento grave. La película transcurre en una hermosa casa inglesa donde se encuentran las hermanas Karin y María quienes, al lado de la sirvienta Anna, cuidan de los últimos días de Agnes, la tercera hermana que se encuentra en agonía debido al cáncer en el útero que le produce severos dolores hasta el momento final.
Las tres hermanas eran muy unidas cuando eran niñas. Con el tiempo y la educación se distanciaron física y emocionalmente para cumplir las expectativas que su nivel social les iba exigiendo. Anna, la sirvienta, ha perdido a su hija tras una enfermedad. Ella ha trabajado para Agnes durante más de 12 años y es quien se ha encargado de cuidarla en su enfermedad, llegando a tener una relación más íntima de la debida, una relación de madre e hija unidas por la fe en Dios.
La fotografía es una de las cosas más sobresalientes en la película. En el transcurso del filme se pueden notar como exclusivos los colores rojo, negro y blanco. Gracias a este resultado, Sven Nykvist ganó el Oscar a la mejor fotografía. Bergman era un cineasta que jugaba con los simbolismos y de ahí que predominen esos colores. El rojo, para esta película, simboliza el interior de las personas, sus emociones y el alma. El blanco es un color virginal, por eso a Agnes siempre se le verá vestida de blanco. Para Bergman, el negro ha sido un símbolo religioso, el color de los curas, la muerte, la cristiandad.
La película habla de muchas cosas, el guión del director está plagado de diálogos extensos que en ocasiones parecen más soliloquios. Entre los temas que se tocan se encuentra el tradicionalismo; Karin y María están casadas con hombres que no aman y mantienen sus relaciones por simples conveniencias. María es una mujer con instintos que van en contra de los valores y requerimientos matrimoniales. Karin tiene un marido sofocante y déspota, característica que comparten; busca que su marido se mantenga alejado de ella lo más posible, por eso se automutila.
En esta película también se tocan tópicos como la muerte, el cariño, la fraternalidad, la tristeza, la agonía, el dolor físico y emocional, la fe en Dios y las dudas hacia esta fe. La enfermedad de Agnes, el cáncer en el útero, es un símbolo de la represión sexual y por eso el color blanco de sus ropas acentúa su condición virgen.
Con "Gritos y Susurros", Ingmar Bergman nos entrega uno de sus mejores trabajos, plagado de un contundente impacto visual.
A continuación intento describir una secuencia con su parlamento fielmente transcrito:
(Agnes en el regazo de Anna depues de su resurrección.)
La habitación donde se encuentra el cuerpo de Agnes, quien hace unas horas murió por el cáncer en la matriz que le hacia sufrir.
Un par de mujeres vestidas de negro abren en par las puertas y dan la señal al sacerdote para que entre a la habitación; detrás de él entran más mujeres nocturnas. El sacerdote se abre paso hacia la habitación, disimula un poco su rostro de consternación, se para al pie de la cama en donde se encuentra el cuerpo, abre la biblia y sin leerla pronuncia:
“Dios, Nuestro Padre, con infinita sabiduría decidió llevarte consigo en la flor de la juventud. Antes te consideró digna de soportar un sufrimiento largo y penoso. Lo aceptaste paciente y sin quejarte sabiendo que tus pecados serían perdonados por la muerte de Cristo en la cruz. Que tu padre celestial se apiade de tu alma cuando estés en su presencia. Que sus ángeles borren el recuerdo del dolor”.
El sacerdote camina y se para a la izquierda de la cama, ve el cuerpo de Agnes y se hinca, mientras lo hace cierra la Biblia para colocarla en el suelo; las mujeres -con trajes de cuervo- que se encuentran en la habitación también se hincan con más trabajo por el volumen de sus atuendos. Como reflejo del momento, el sacerdote muestra el rostro de la aflicción e inmutable, con la mirada hacia el frente en un tipo de pesadumbre dice:
“Si recolectaste nuestro dolor con tu cuerpo y lo llevaste contigo hasta la muerte, si te encuentras con Dios en ese otro mundo, si Él vuelve el rostro hacia ti, si quieres conocer el lenguaje de Dios, si puedes hablar con el Señor, si es así, ruega por nosotros. Agnes, querida, escucha lo que te digo. Ruega por nosotros que nos quedamos en el mundo sucio bajo un cielo cruel. Deposita tu carga a los pies del Señor. Y pídele que nos perdone. Pídele que nos libere por fin de nuestra ansiedad, de nuestro cansancio y nuestras dudas. Pídele que le dé significado a nuestras vidas. Agnes, que has sufrido tanto y tanto tiempo, debes ser digna de pedir por nosotros”.
(Ingmar Bergman. 1919-2007)
Ficha técnica:
| Dirección | Ingmar Bergman |
| Producción | Lars-Owe Carlberg |
| Guión | Ingmar Bergman |
| Música | Erik Nordgren |
| Fotografía | Sven Nykvist |
| Reparto | Harriet Andersson - Agnes
Ingrid Thulin - Karin Liv Ullmann - Maria Kari Sylwan - Anna |
Una depresión provechosa

Generalmente las depresiones sirven para pelearse con los amigos, desestimar a las mujeres, escribir malos poemas, poner canciones tristes una y otra vez, y habitar el cuarto oscuro el suficiente tiempo para no saber en qué fecha andamos. Aunque también es cierto que le dan trabajo a psicólogos, cantineros, sacerdotes y teiboleras, por lo general no es bueno padecerlas, o por lo menos no por mucho tiempo.
Este año, El origen de las especies, esa obra monumental que cambió la manera en que vemos el mundo cumplió 150 años y pocos podrían pensar que una depresión contribuyó a su escritura.
Vayamos por partes. El viaje que definió el interés de Darwin por la ciencia fue el que hizo a bordo del Beagle, aquel navío para salió a hacer un levantamiento cartográfico a la costa sudamericana y donde por 5 años, Darwin levantó las evidencias que después darían forma a su teoría de la selección natural. En la época en que el Beagle se disponía a zarpar por segunda vez, Darwin no tenía credenciales académicas, por lo que fue aquel viaje el que lo impulsó a seguir el camino de la investigación natural. Bueno, en un principio Darwin ni siquiera tenía intención de introducirse en la ciencia (se preparaba –¿algo podía ser más paradójico?- nada menos que para el sacerdocio).
Pero el capitán del Beagle era un hombre llamado Robert Fitzroy que había tenido un tío suicida. El tío era un importante político inglés que se había batido en duelo en el pasado y que por fortuna habría sobrevivido a ese enfrentamiento. Debido a que no fue herido de muerte en aquel duelo, el tío tuvo la oportunidad de matarse a sí mismo tiempo después, a causa de la depresión. Con ese referente familiar, con el hecho de que el anterior capitán del Beagle también se había suicidado y sabiendo así que tenía propensión a aquello que en otros tiempos se llamaba “melancolía” y hoy conocemos como depresión profunda, Fitzroy decidió que no podía enfrentar la soledad del viaje marítimo (debido a las costumbres navales, no era pertinente que un capitán aristócrata tuviera contacto social con el resto de la tripulación). ¿Qué hizo? Buscó discretamente a alguien de su clase social para sumar a aquella expedición y que pudiera hacerle compañía en horas de la comida. ¿Quién podría ser el sujeto ideal para tal función?: la búsqueda llevó a Charles Darwin, un joven acomodado, hijo de un médico, que igual podía servir para la investigación científica.
Si Fitzroy no hubiera sentido la necesidad de compañía Darwin no hubiera sido embarcado en el Beagle –que por otro lado, ya tenía un naturalista para el viaje: Robert McKormick-. Si Darwin no hubiera viajado en el Beagle, no habría sentido el estímulo intelectual necesario para estudiar a profundidad la naturaleza, ni hubiera recabado las pruebas que darían forma a su posterior teoría de la selección natural. Si el tío de Fitzroy hubiera muerto en el duelo, no se hubiera suicidado y Fitzroy no habría tenido un antecedente de depresión lo suficientemente cercano para pensar en llevarse a alguien al viaje (y no falló en sus temores: terminó con su vida años después). En fin que una revolución científica como la de El origen de las especies pudo darse, entre otras cosas, gracias a dos hombres hundidos en la más terrible de las tristezas.
sábado, 26 de septiembre de 2009
Ocho portadas de Batman que nos gustaría olvidar... según Karate Pig

8. Tres preguntas y una sola respuesta: tienes lo que te mereces, "Joven Maravilla".
7. Apuesto a que el Bati-bebé, con toda la jeta de Adam West, no figuraba en ninguna de sus ecuaciones, Señor Científico.
4. No te preocupes Robin, lo hace sólo para quedar bien con el jefe; luego de que lo puedan ascender, ya verás que en dos meses te pone depa.
3. El Hombre Murciélago en la antesala del glamour. En la contraportada, Karl Lagerfeld sonríe satisfecho.
2. No, ni siquiera Batman es inmune a la crisis financiera, y sí, tuvo que quitarse la ropa por dinero... igualito a tu jefa. En la portada pueden verse las ropas de Robin; en la contraportada él llora y baila... sin ellas.
1. ¿Cuándo no? siempre tú Robin, siempre tú.Por Karate Pig
miércoles, 23 de septiembre de 2009
EL LIBRITO QUE NADIE HA ESCRITO

Por Ericel Vázquez
¡¡Jugar con el librito!! Eso es un mandato en muchas jornadas beisboleras durante la temporada, las managers a veces lo sacan y a veces no, ganar y perder son las consecuencias, pero, ¿qué dice ese librito que nadie ha escrito? Trataré de contar un poco del mismo a sabiendas que ese librito es mejor que no exista, sobre todo porque tiene que ver con las circunstancias y el criterio, y para que no se haga del todo deportivo, trataré de relacionarlo con comentarios sobre la vida.
1. Tocar la pelota con hombre en primera sin out y perdiendo por una carrera después de la séptima entrada. Esto es definitivamente muy importante, sobre todo si el pitcher contrario ha estado dominando todo el partido, hay que mover a la defensiva, hacerles las cosas difíciles, pero aún sí, lo principal es avanzar al corredor para conseguir la victoria a toda costa. Claro está que si viene el cuarto bat a batear, a veces se cambia la consigna, sobre todo si no sabe realizar un toque de sacrificio. En la vida, cuando necesitas hacer algo para asegurar la supervivencia, un éxito o evadir una catástrofe, se necesitan dar pasos seguros y firmes, sabiendo que eso nos llevará a alcanzar eso que queremos.
2. Da la base intencional al bateador más peligroso del otro equipo, cuando el juego esté muy cerrado (empatado, 1 o 2 carreras de diferencia) y haya hombres en base y en posición de anotar. El béisbol es un juego bastante psicológico, de probabilidades y estadísticas, así que si el hombre más caliente al bat del equipo contrario está en la caja de bateo hay que quitarle el madero de las manos y embasarlo, no importa que se llene la casa, aquí también está la situación de dar la base por bolas si la primera se encuentra desocupada (y hombre en segunda y/o tercera), esto para obtener un doble play. Si se puede evitar una tragedia hay que hacerlo, no hay que jugar con fuego o dijeran por ahí “jugarle los huevos al toro”; así como en la vida, cuando la situación nos apremia, a veces hay que ceder algo para obtener un beneficio, no se puede tener todo, muchas veces hay que intercambiar o negociar ciertas cosas para salir bien librado.
3. En series cortas y decisivas, mete al mejor pitcher que tengas disponible, mañana puede llover. Siempre hay que jugar con la mejor carta cuando la situación lo amerita, a veces se puede ceder y darle un descanso a los jugadores, a su vez vas dándole experiencia a los nuevos pitchers que a futuro te servirán, pero cuando se trata de ganar o ganar, siempre hay que meter al mejor brazo siempre y cuando esté descansado, no hay que guardarse algo para mañana, en el béisbol, un juego puede suspenderse por lluvia, así que, mañana puede llover. Todos los días hay que jugar con la mejor carta que tenemos, es parte de disfrutar la vida, podemos haber muchos que vivimos a medias, muy probablemente con el miedo de qué va a pasar si hago esto o lo otro, o qué va a pasar mañana, miedo a tomar decisiones; y si bien es cierto que tenemos la capacidad de pensar lo que es mejor para nosotros, es una buena opción verlo por el lado positivo, y apostar por lo mejor que tenemos.
4. En hombre en segunda y en primera y rola al campocorto o al intermedialista, saca al hombre más adelantado, o juega al doble play. Estas decisiones son de las más difíciles, porque tiene que ver con la dificultad del batazo, pero antes que salga la jugada, ya se debe tener en mente la mejor posibilidad, así que eso podría conllevar una ejecución automática de la jugada a la defensiva, pero las circunstancias rodean este juego y hay que pensar rápido. Esto también es valioso cuando sabemos que viene algo importante para nosotros, en el trabajo, la escuela o incluso el amor, podemos tener un guión para ejecutar, pero siempre hay que tener en cuenta un plan b, el cual tenemos que sacarlo de la manga, la importancia de improvisar; pero mientras las cosas salgan como se tienen planeadas, hay que hacerlo de la manera prevista, hay que ir siempre un paso adelante.

5. Jugando a la defensiva y en un toque de sacrificio, asegura el out en primera siempre y cuando no haya salido de frente a alguno de tus hombres de cuadro. Arriesgarse muchas veces es la base del éxito, pero cuando sale mal, se puede venir una entrada de pesadilla, y aquello que a lo mucho nos pudo haber costado una carrera, nos viene saliendo en un rally del equipo contrario, con el cual podríamos perder el juego, así que, hay que ir sacando los outs, ayudar al pitcher, y si el contrario nos regala un out en un toque hay que tomarlo de buena forma. Hay que saber lidiar con las estrategias de los demás, y aprovechar sus errores o saber como manejar aquellas cosas que nos ceden, eso es de un valor fundamental, por lo regular, los demás nos dan algo, desde luego que eso tiene un objetivo, así que, hay que aprovechar el terreno que nos ofrecen, eso nos puede poner en una muy buena posición, como por ejemplo, cuando alguien nos presenta con una persona importante, a lo mejor algún día esa persona importante que conocimos en una cena de amigos nos ayuda en algo.
6. Cubriendo alguno de los jardines y después de un hit o un fly, y con hombres en base, manda tu tiro a la base donde los corredores quisieran llegar, así cortas su avance, no trates de sacar en home si ya es inevitable. A veces se juega con más adrenalina y corazón que con la cabeza, las decisiones están basadas en la desesperación y eso origina que el contrario aproveche tiros malos y avancen más bases. En ocasiones hay que saber guardarse la bola, sobre todo cuando la diferencia de carreras a favor o en contra es amplia, o cuando el juego inicia, así, se trata de evitar errores, lesiones o un rally. Cuando algo en nuestra vida en general no nos ha salido como deseábamos y algo ‘malo’ ya nos ha sucedido, hay que tratar de manejar la situación de la mejor forma posible y no seguir cometiendo equivocaciones o tomar decisiones que nos cuesten más caro, muchas veces por el enojo, la frustración o la compensación queremos hacer más de la cuenta o reparar cosas de la manera más arbitraria posible, y eso puede volverse una bola de nieve o una ‘escalada simétrica’ que no nos trae nada bueno. Así que como cuando nos cortamos, hay que tratar de parar la hemorragia y después curarla.
miércoles, 15 de julio de 2009
Ni Joaquín, ni Sabina
No conforme con escuchar sus canciones, ver sus conciertos, leer su poesía y cantar sus versos, me entretengo también escribiendo sobre Joaquín Sabina quien, con el paso del tiempo, se vuelve más parte de sus seguidores y que, como un icono de la canción en español, es un tipo que da mucho de qué hablar, ya sea por su propia vida o por lo que cada quien opina de él.
Ni Joaquín
Antes de cumplir el vigésimo noveno aniversario de mi natalicio, llegué a un lugar de desnudistas, con la única idea de pasar un rato solo, y con la compañía de alguna señorita y sus encantos. Y en el juego de mentiras que ahí se da, no podía faltar la del nombre; como un fanático poco devoto, sorprendí con decirle a la dama que me acompañó media hora, que me llamaba Joaquín, haciendo alusión a aquel geniecillo de Úbeda y sus largas noches en las que -como él lo ha expresado- se “iba de putas”, cosa que si bien es algo muy suyo, no deja de ser un sello interesante en la biografía de nuestro artista. Así, yo fui Joaquín por un rato; además, mi abuelo se llamó Joaquín, e igualmente se distinguía por ser mujeriego y borracho, así que qué mejor nombre que ese para “vivir otras vidas y probarme otros nombres”.
Y es que, en un lapso de tiempo, de repente me vi sonriéndole a las meseras de bares y antros, tomando, fumando y platicando con una desconocida, y volviéndome más sincero que nunca sin importar lo que los demás pensaran; y así, escuchando por lo menos una vez a la semana al compositor de “Y sin embargo”, me envolví en una rutina extenuante pero apasionante. Y, una vez pasado mi estatus de sufijo, con toda esa melancolía alrededor, con la adoración a las noches y el ‘no me acuerdo’ de los amaneceres, entendí de alguna forma las ganas de Joaquín por vivir como él, y ahora comprendo ese consejo de: “si lo que quieres es vivir cien años, no vivas como vivo yo”.
Ni Sabina
Inspirándome en los versos satíricos que Sabina conjuntó en un libro llamado “Esta boca es mía”, y que son originalmente publicados en la revista ‘Interviú’, hice unas líneas tratando de seguir momentáneamente los pasos del español con bombín y bastón, que además de llenar Las Ventas, la Bombonera, el Teatro Rex, el Auditorio Nacional y otros, domina con su pluma un espacio más íntimo, menos aparatoso y que resulta una buena crítica a las circunstancias ‘postmodernas’.
Sabina habla de muchas cosas, política, música, literatura, ‘espectáculos’ y en su vertiente del deporte, ve en la sociedad española y mundial un prado fértil para su inspiración salpicándole un poco de ironía y buen humor, saliendo un mucho de verdad en un ejercicio literario que en México lo tenemos en algo tan ‘propio’ con las “calaveras” de muertos, pero, siempre es momento para escribir y escribirle algo a alguien. Aquí van, pues, unos versos que salieron de la mezcla de la manera de escribir de Sabina, la influencia del futbol y a sazón de nuestros diálogos.
PORDIOSEROS Y REALES
No sirvieron los Van Nistelrooys,
ni los Robinhos, ni los Canavaros.
Los galácticos de hoy
para sólo ver al Barza salieron muy caros
Qué fuera el mundo sin Messi
Puyol, Eto’o, Henry e Iniesta
que fundieron a los diablos en Roma
Nerón ahora quiere la receta
Como hincha del Real no aplaudo
sólo enmudezco ante la trilogía
que ni Di Estéfano, el Buitre o Zidane
pudieron meter en sus vitrinas
Qué felices han de estar en Cataluña
Serrat hizo un pacto con Dios
y él tan feliz como Sabina
que a los merengues,
les cercena la cabeza con su pluma y hoz
Pero viene la revancha con derroches de euros
a ver si con la samba de Kaká
y con el divo Cristiano príncipe del Eros
mojan por lo menos a las señoritas
que en el Bernabeu tienen sus tardes de ensueño
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El soneto que Sabina hizo en alusión a la compra de jugadores del Real Madrid se llama “La legión extranjera”, publicado en junio de 2009 en la revista Interviú.
Posdata:
Gracias a Mercedes Marqués por regalarme el libro que hoy retomo. Meche, tú tan Joaquinita o Sabinesca te ofrezco estos versillos que estarían buenos para echarnos unos cigarros y un buen vino; y de cervezas, la caminera.
Las frases corresponden a las canciones
“La del pirata cojo” y “Pastillas para no soñar”
del disco Física y Química.
jueves, 25 de junio de 2009
MANUAL PARA OLVIDAR A LA MUJER IDEAL
“Tanto la quería que tardé en aprender a olvidarla 19 días y 500 noches”
Joaquín Sabina
Cuando éramos niños difícilmente pensábamos a futuro, sentados frente a algún lago al atardecer con nuestro padre contándonos los misterios de la naturaleza y riéndonos de sus chistes que en su niñez le contaron también, ahí, sólo era el presente, y a lo mucho queríamos ser como él, o doctores, bomberos, biólogos marinos, o cualquier otra cosa que idealizáramos aunque no supiéramos exactamente de qué se tratase.
Por nuestra vida han pasado una gran cantidad de personas, de todo tipo, algunas aún las vemos, otras, las frecuentamos, tal vez de algunas más solo sabemos de oídas, y de otras no nos acordamos, tal vez nunca más supimos de algunos amigos, y también personas que siempre estarán en la mente. Nunca un camino andado volverá a ser igual, aunque veamos que no haya cambiado por su estructura, nuestra experiencia de él lo hará parecer siempre diferente; y así, recordamos, olvidamos o simplemente la memoria de algo o alguien no regresa más a la conciencia.
Según la maduración que vayamos alcanzando en nuestro desarrollo, vamos situándonos en diferentes posiciones con respecto a los demás, tal vez, en la primaria, queríamos saber ‘quienes’ iban a ser nuestros compañeros y amigos, cual nuestro salón y cual nuestra maestra, muchas veces sin esperar demasiado de ellos, simplemente saber quienes eran. En la secundaria a lo mejor lo que pedíamos eran las cosas de moda, ropa, discos, o algún ‘juguete’ avanzado que lo podíamos querer como parte esencial de nuestra vida. En la prepa, además de discurrir en los momentos absolutos de las horas vividas sin importarnos lo que pudiera ocurrir después, con la omnipotencia propia de esa edad, en ocasiones llegábamos a pensar en nuestra carrera, nuestro trabajo, o qué íbamos a hacer después de salir de la escuela una vez alcanzada la mayoría de edad. Y en algún punto de nuestra deslumbrante juventud, en un ensueño pudimos vislumbrar sobre nuestra mujer ideal, si bien nos podría emocionar la vecina de junto o la hermana del amigo, había alguien en nuestra caja de deseos que pudo permanecer como tal 15 días o muchos años, hasta que por fin llegó
Nadie sabe qué pasa en los trámites inconscientes de una relación, ni siquiera los mismos protagonistas, todo se sitúa en un punto en el que las cosas acontecen y simplemente se van tomando medidas para ir adaptándose a las circunstancias, a veces, repitiendo patrones poco saludables o copiando modelos de otros, pero que nada tienen que ver con uno. Cuántas ocasiones nos hemos preguntado si acaso las cosas son justas o no, porque por más que queremos, no hallamos ‘el punto exacto’. ¿Qué pasa cuando amamos? ¿Acaso perdemos los límites de lo que buscábamos? Pero lo que nos vuelve humanos es la capacidad de sorprendernos ante lo nuevo, y romper esquemas. Así que hay que poner nuevos límites.
Un día perdí a quien había buscado, en la vida real nunca se tiene certeza de cuál va a ser el final, a veces no se sabe que se hará después, otras tantas se tiene la intención de curarse los duelos con melancolía, pero no basta. Lo único que queda es reencontrarse con aquel que se era antes de empezar pero con un toque de añejamiento que nos hace un ser nuevo, pero no precisamente otro. Y en ese trecho se pasa por todo tipo de situaciones: emocionales, vivenciales, nuevas, sorprendentes, amargas, dolorosas, aburridas, tediosas.
No sé si he podido olvidar como me lo hube propuesto, como pensé que era el olvido, como lo escribí meses atrás, y probablemente solo haya negación en mi deseo. Psicológicamente, la mujer ideal se construye con la proyección de nuestros propios ideales, así que, el meollo del asunto estaría en repasar aquello que un día quisimos alcanzar y pensar si acaso es aún vigente hoy día. Pero en aquello tan inasible como el amor, es utopía, realidad, u olvido.
Qué tan parecida a los gigantes para el Quijote te has vuelto
Los molinos de viento aún giran y envisten mi cuerpo
Y aunque quiera vencerlos con escudo y lanza
Antes de asestar el golpe mortal devienes Dulcinea
EPÍLOGO
¿Quién es la mujer ideal? La suma de deseos del acontecer de la vida, trasladados a una situación presente, y ahí, reflejados en una mujer, que por su belleza, inteligencia, simpatía, elocuencia, atrevimiento, dominancia, candidez, pulcritud, fineza, perfección, sutileza, atención, sexto sentido y amor, nos llenamos de emoción, de ganas de tenerla a nuestro lado, de poseerla, de hacernos de ella, de idealizarla y volverla terrenal. Y entonces, ¿acaso eso se olvida fácilmente? Bueno, solo si entendemos que esas cualidades son construcciones subjetivas de nuestra Falta, o nuestro Deseo. Se sabe que cada quien ve lo que quiere ver.
Lo que no puede tomarse volando
Hay que alcanzarlo cojeando
. . . . .
La escritura dice: cojear no es pecado.
(Últimos versos de “Die beiden Gulden”, versión de
uno de los Macamas [cuadros literarios] de
Abu Hariri [escritor y filólogo árabe],
Citado por Freud en “Más allá del principio del placer”).
jueves, 4 de junio de 2009
DE CÓMO ME VOLVÍ UN SUFIJO
Después de meses de ocio mental, alcohol, ironías, estupidez, delirios ‘filosóficos’ tratando de volverse psicológicos, horas de conversaciones virtuales con todo tipo de personas y personajes, estrechez de mente, cinismo, autocrítica, y un poco de sordidez, afilando el alba con retorcidos gritos sonámbulos en sueños edípicos y de funestas acusaciones pendencieras, me torné en un hombre atacado por sus pecados situándome con neologismos tratando con un poco de humor de condenarme de la manera más suave posible antes de caer en la angustia de ser señalado por mis prójimos como un ente abyecto.
Y ¡uff! Qué más puedo decir de mí, si es que todo ya lo he dicho, pero, antes de callar al papel que ahora utilizo, escupiré brevemente mi nuevo estado nominal: “sufijericel”. Sí, yo convertido en un sufijo. Luego de días de conversación con una cerveza salí trastabillando haciendo recaer sobre mí todo tipo de adjetivos que apenas alcanzaban para definir en lo que yo mismo me he convertido.
Odiaba a los que no confiaban en mí, a la que se creía más de lo que era, a la que me retiró la palabra, a la más fea del pueblo, a los taxistas, a los maestros, sin saber que me odiaba mí, aunque aún no lo sé del todo, pero eso bastó para ser odiericel. Aún así creía en todo lo que en los demás no creían, pero no precisamente en cuanto a un acto de fe, sino mas bien como un acto de desinterés, diciendo “sí” a cualquier cosa que no me importara, creericel no era lo más sano para mí; y créanme que no hablo de delirium tremens, no, aún diferencio los animales de los objetos inanimados.
Espero no volverme ahora aburrericel. Acabo pronto, no se desanimen. Tal vez es parte de mi sonambulismo (¿o insomnio?), lo que sea, pero bien apenas me convencía que era Jonasericel cuando me despertó la angustia de ser engullido por una ballena, entendiendo que era la pesadilla que me ocasionó comerme 10 tacos de una carne extraña, y sólo porque estaban al 2x1 por introducción. Hoy día, el consumismo rebasa toda tolerancia natural del propio cuerpo, se tienen cosas aunque no se ocupen, o se quieren cosas aunque hagan daño, algo así como la neurosis ¿o no?
En fin, no me faltan más ejemplos para ya haber dejado la idea de lo que me refiero, pero esto conlleva una conclusión: ¿Por qué me volví un sufijo? Bueno, porque todo lo que hago o lo que soy se vuelve parte de mí, y así va quedando como parte de mi personalidad, y es que en esta época donde los ‘medios’ (de comunicación) son imprescindibles, nuestra predisposición a la enajenación es más grande, así como cuando advertimos en nosotros un rasgo “Simpson”. Es fácil saber que los monitos amarillos son una inspiración de nuestras propias actitudes, pero poco a poco nos las están devolviendo y, en parte, es por ese medio que nos damos cuenta de las mismas y ahora podemos hacer una parodia de nosotros mismos. Y en este quehacer ocioso hallo un placer: poder ser todo y todos, y a la vez no ser nadie al estar fundido con todos, personalizando las palabras a mi situación específica, y así, hacer un poco más divertidas las referencias a mi ser: soy más feliz siendo egoricel que egocéntrico.





