sábado, 25 de diciembre de 2010
Café, TV y buenos deseos para despedir al 2010
miércoles, 1 de diciembre de 2010
DICIEMBRE
viernes, 23 de julio de 2010
Los Diez (nueve) Cuentos del Summoner

Track 01
El sábado me encontraba lavando platos y se me prendió el foco, puse en la charola del reproductor de cd’s uno de mis discos favoritos… “Ten Summoner’s Tales” de Sting, y lo volví a disfrutar como aquel día de otoño de 1993 en que escuché por primera vez “If I ever loose my faith in you”… y vuelta al lugar donde nunca he estado.
Track 02
Uno de los discos mejor logrados conceptualmente de Gordon Sumner, incluye sutiles momentos catárticos (no muchos) y algo que se aprovecharía mucho tiempo después: su capacidad de crear y recrear una y otra vez algo ya finalizado. Uno espera de este disco generar un entorno familiar, pero sorprendentemente inquietante. Esa es la magia de los 10 cuentos del Summoner, cada corte te coloca en encuadres diferentes, como el soundtrack de una película no filmada (aunque sus tracks si fueron utilizados para algunas cintas).
De anécdota en anécdota, de compás en compás, brillando con los destellos de un atardecer en los cymbals de Vinnie Colaiuta o perdiéndose en el bosque de filigranas de David Sancious. Vamos a oírle ¿les parece? Aquí les tengo, como regalo especial, la versión que aparece en el video que editó la A&M en 1993 (por cierto en formato PAL) en el otoño de 1992 en Lake House, Wiltshire, UK. Las bases fueron grabadas en entre junio y septiembre y mezclado en Nueva York. Lo interesante es que recoge tomas alternativas de lo que escuchamos en el álbum original.
Track 03
El disco nos da la bienvenida con el prólogo “If I ever Loose my faith in you” una retórica sobre el sentido de lo que o quién debe ser creído o creíble, en ti, ¿en quién?…
I could be lost inside their lies without a trace; But every time I close my eyes, I see your face”
El tercer corte es el clásico “Fields of Gold” una nostálgica balada sobre los campos de cebada, costumbrista en su temática, agradable… y extraordinaria.
You can tell the sun in his jealous sky; When we walked in fields of gold."
¿Lluvia? ¡Claro! El tercer cuento: “Heavy cloud, no rain” la rola del tipo del pronóstico del tiempo… ¿nubes gordas? ¡Por supuesto!, pero no llueve.
El quinto corte, el cuarto cuento, un tema muy socorrido, el de la pareja dispareja, “She’s too good for me” en realidad yo siempre he creído que es casi imposible no tener una diferencia de criterios con respecto a nuestra pareja, es muy natural, así que el tema ha dado para tanto (“me gusta todo de ti, pero tú no”) que esta visión es muy divertida. Y tal parece que Trudie ganó la partida, porque a Sting le ha dado por juntarse con gente de música clásica, ya hasta graba en la Deutsche Grammophon. Por supuesto en el recién estrenado Simphony Cities, se incluye una nueva versión de este número.
Vamos con el cuento número cinco: “Seven Days” –mi favorito personal- sobre la displicencia en una relación y la rivalidad con un autentico imbécil que sí ha tenido los… pantalones para llevarse a la dama en disputa… siete días para conquistarla. El track tiene la característica de interpretarse en el raro compás de 5/4 (tal cual el “take five” de Paul Desmond) Vinnie Colaiuta no necesitaba lucirse tanto en la batería, pero ¡que bueno que lo hizo! La pieza es magistral, cada sonido encaja a la perfección, bateristas: óiganlo.
OK break's over...”
Track 05
Index 1
Sting, Michael Kamen y Eric Clapton firman “It’s Probably me”. El número para la película “Letal Weapon 3” es muy conocida la versión del soundtrack (que se editó en el álbum “Fields of Gold, the best of Sting.” Con la guitarra de ‘Slow hand’ Clapton) sin embargo, el corte realizado para Ten Summoner’s Tales, cuenta con el encanto propio del disco, no se escapa de su sonido.
Index 2
En la versión latinoamericana aparece el cuento número 7 “Everybody laughed but you”. En la versión para Estados Unidos y Canadá, el corte no existe, de hecho, y para aumentar el enigma, en el sencillo para radio de “Seven Days” aparece otra letra sobre esa melodía “January Stars”. Al final del track list que les presento podrán escuchar ese último número. Sting no estaba seguro de integrarlo al álbum y Hugh Padgham (productor) optó por no incluirlas en Norteamérica aunque sí fueron grabadas las dos y producidas en su totalidad, no aparece ni una ni otra en la versión del SACD 5.1 ni en el video.
El cuento número 8 “Shape of my heart” es tal vez el número con más tomas del álbum, en el video el solo de armónica es completamente distinto de las demás versiones. Todo para acompañar la sentimental balada del apostador.
“I know that the spades are the swords of a soldier; I know that the clubs are weapons of war; I know that diamonds mean money for this art; But that's not the shape of my heart”
El cuento número 9, el que presagia el final, es, tal vez, el que logra hermanar este álbum con su predecesor “Soul Cages” de hecho, pudo haberse incluido en “…Nothing like the Sun”: “Something the boy said” probablemente (y si no los fans me lo aclararán), con ese toque soul de sus discos de los 80.
El epílogo “Nothing ‘bout me” cierra el álbum, es un helado para limpiarte el sabor que dejó un menú rico en sonidos, un número alegre y rítmico, es el “A day in the life” del disco. Un número en que parece cantarle a los fans que quieren analizarle en todo, tras haber hecho catarsis en “Soul Cages” nos da cuenta de que al final, este disco es lo que es sin mayores lecturas entre líneas.
Track 07
Producido por Hugh Padgham (que también grabó personalmente) y Sting, el álbum cuenta con una importantísma alineación: Sting: cantando, en la guitarra, el bajo –por supesto-, y los teclados en un par de números; el nativo de Buenos Áires, Dominic Miller en las Guitarras (por cierto con su rarísima guitarra Fernándes P Project) ; el genial Vinnie Colaiuta en la batería; David Sancious en los teclados; Larry Adler: y Brendan Power: tocando armónica; las trompetas de John Barclay y Guy Barker; el cello de Sian Bell; la viola de James Boyd; los violines de Simon Fischer y Kathryn Greeley; los trombones de Richard Edwards y Mark Nightingale; David Sanborn: en el Sax; Dave Heath en la Flauta; Kathryn Tickell en los instrumentos folklóricos; Paul Franklin con la guitarra acústica de pedal; y la voz de David Foxxe para “Saint Agustine in hell”.
Señores, estamos ante una obra maestra, es un álbum fácil de escuchar pese a su complejidad sonora, que, para concluir debo decirles que tiene varias versiones. La primera es la versión norteamericana de once cortes, existe la de 12 (que incluye “Everybody Laughed But You”); la edición francesa que aporta 5 tracks extra, en vivo; la edición de Super Audio CD surround de 5.1 (que agrega detalles sonoros muy interesantes, incluyendo el trabajo de cuerdas y orquestación reconocibles gracias a la partición en cinco canales de audio); y la que les presento, la del video que presenta una toma alternativa de la gran mayoría de los tracks (hasta donde he podido apreciar sólo dos cortes suenan como en el disco); Una edición en video (hasta donde lo he rastreado solo disponible en VHS) del concierto con todos los números y los extras acostumbrados. Además de la versión remasterizada de 1998, que incluye el video de “If I ever lose my faith in you”.
El título es tomado de la combinación del apellido de Sting (Sumner) y un personaje de los “Cuentos de Canterbury” de Geoffrey Chaucer: el Summoner. La Fotografía de la portada fue tomada en el Wardour Old Castle en Wiltshire, inglaterra, y en ella aparece Hrímnir, un caballo Islandés propiedad del cantante por un tiempo.
Como plus les dejo una copia del Simphony Cities... para que lo escuchen antes de comprar.
Esta entrada también la pueden encontrar en mi blog.
Un placer estar por aqui... ¡ah!
sábado, 27 de marzo de 2010
LA CANCIÓN MÁS HERMOSA DEL MUNDO (Las mejores canciones de Sabina)

Por Ericel Vásquez
A menos de un mes que el grandioso flaco se presente en tierras mexicanas y sus miles de fans lo veamos en el escenario del Auditorio Nacional, la adrenalina empieza a fluir poco a poco y la garganta se empieza a afinar para entonar las canciones que el de Úbeda nos traerá, tanto aquellas del nuevo disco, como las que ahora ya son clásicas en su repertorio y que nosotros guardamos en el acervo musical del cual hacemos uso privado o que le compartimos a los demás.
Así pues, uno de tantos ejercicios -en ocasiones ociosos, pero siempre interesantes- trata de comentar sobre cuál es la mejor canción de Joaquín Sabina. Ya en este año, en la página Sabina.net, hicieron la votación sobre la mejor canción de “Vinagre y rosas”, que ganara por unos cuantos votos “Embustera” sobre “Viudita de Cliquot”. Sé que es muy difícil y subjetivo decidir sobre una canción por su belleza o calidad, pero sí se pueden tener algunas consideraciones en cuanto a la excelencia de la letra o la poética y emotividad, o la música y su pertinencia con base en lo que quiere transmitir y, por supuesto, en cuanto a su cualidad armónica. En otro término, también se puede valorar una canción debido a su éxito, aunque no siempre una canción popular o de masas es una buena canción si se hace un análisis ‘técnico’.
Pues bien, propondré las mejores 20 canciones de Sabina con respecto a su belleza lírica, con énfasis en la letra que, por su metáfora, complicación en tema que resuelve de manera exquisita o emotividad que transmite, forman parte de una de las mejores colecciones de la música en español. Hay que darle el reconocimiento a Pancho Varona y a García de Diego que complementan esos cuadros de las canciones que por mucho se exhibirían en el Louvre de la música, y asimismo a muchos otros autores que han trabajado con Joaquín a lo largo de 30 años.
Aquí va la lista:
*La numeración no tiene que ver con un orden cualitativo.
1. Peces de ciudad
2. Y sin embargo
3. De purísima y oro
4. Ahora que
5. Contigo
6. Calle melancolía
7. Peor para el Sol
8. Que se llama Soledad
9. Viudita de Cliquot
10. Así estoy yo sin ti
11. Corre, dijo la tortuga
12. Amor se llama el juego
13. Siete crisantemos
14. Una canción para la Magdalena
15. Esta boca es mía
16. Yo me bajo en Atocha
17. Tan joven y tan viejo
18. La canción más hermosa del mundo
19. Esta noche contigo
20. 19 días y 500 noches
Quisiera hacer ciertas acotaciones en algunos temas de esta lista, por ejemplo “De purísima y oro”; a partir de un comentario de Javier Krahe he tenido más consideración de la que de por sí tenía con la canción, habla de una época en España que Sabina retrata de forma magistral. “Viudita de Cliquot” tiene los elementos de una buena letra y una explosión emocional que la hicieron además un sencillo, y me parece además el ‘buen estribillo’ que le faltó a la canción “A mis cuarenta y diez”. “Amor se llama el juego” que parece una canción sencilla tiene aquel dramatismo que a Sabina le gusta en las canciones y, aunque pasan los años (18), sigue dejando el sabor a derrota de cuando se escuchó la primera vez. “Yo me bajo en Atocha” me parece que, aunque no seas madrileño, es una canción que te suena en alguna parte del inconciente ‘con su 18 de junio, su 14 de abril’. “Esta noche contigo” es una carta de amor en donde se le dice a la amada que todo puede pasar en el mundo porque hoy en la noche se estará con ella. “19 días y 500 noches” me parece uno de los retratos más distintivos de lo que es Sabina. De las demás simplemente puedo decir que son geniales, y una de esas cosas que las hacen así es que pone a hacer y a hablar a las cosas inertes o a los simbolismos del lenguaje con las acciones y las emociones que son propias del ser humano.
Ahora sí, sabineros, ¡pueden tirar a matar! ¿Alguna otra canción que debería estar? ¿O alguna que sobra? Ahí se los dejo a su consideración
Esperemos escuchar muchas de estas piezas en los conciertos que se vienen; este año no nos roban el mes de abril…
miércoles, 17 de marzo de 2010
Cardio, Pop y lo mas sobresaliente de la temporada
Cuando le escuché, no le creí, y luego sentí… había vuelto. ¿No habría de volver yo también?
Track 01
He de confesar que desde que escribo para ustedes, nunca me lo había pensado tanto. Quería hablar de todo los discos que había oído en estos últimos 5 meses (alrededor de 45) pero hoy, un viejo amigo imaginario me vio desde su casa de papel y tinta y vinil y sonidos… y casualmente me dijo “habla de mí”. ¡Ah! y me propuse hablar de lo demás… a ver qué tal me sale.
Track 02
Miguel Bosé ha vuelto con material nuevo, fresco, POP, personal para ser impersonal, POP, electrónico, POP, que resume experiencias, POP, más fijado en la música que en las letras, POP, ecléctico casi por vicio, POP… no te extraño laberinto.
Si ya escucharon “Estuve a punto de…” han tocado apenas la puerta de este disco que puede acomodarse en el preciso “ahora que…” Y que no le hubiera ajustado al Bosé de los tempranos noventa. Sin embargo todo ese camino recorrido nos explota en los adentros, ¿cómo justificarlo? Solo diciendo que es como un viejo amigo que vuelve a caer en sus viejos vicios después de un momento de lucidez. No me malinterpreten, yo pensé que después de “Papito” ya había dado todo. Tal como había pasado con Ramazzotti, que cuando se le secó el seso se ha repetido (Yo a Eros y a Miguel y a Montaner les perdono todo).
Track 03
Con seis tracks (de doce) propios para ser sencillos de radio y ocho listos para la discoteca –perdón, el antro- es el álbum más accesible para el público desde “los chicos no lloran” (excluyo a Papito, porque no contener mariales nuevos, y al final quedó algo disparejo por contener muchísimos números) imagínense, casi 20 años han pasado desde entonces. Las letras suenan ambiguas, pueden acomodarse a muchas situaciones (autoría de Bosé y Nicolás Sorin) El disco es muy rico en sonidos, electrónicos, bien mezclados (trabajo de Andy Brandfield, quien mezcló “Papito”)
Warner lo presentó en España como “Este trabajo es el retrato más contemporáneo de Bosé. Es un trabajo audaz, original, solar y lleno de ironía en el que, gracias a una docena de personajes, todos ellos fascinantes y descabellados que desfilan por la pasarela de doce canciones…” Yo agregaría que su mayor fortaleza comercial es su peor defecto, no te casas con ningún número, dependeremos de la selección que la compañía haga de los sencillos para radio para ubicarle, dependeremos de los DJ’s. y los programadores de radio, (¡ah! yo trabajo en algo como eso) recomiendo ampliamente: “A mí me da igual”, “Cardio”, “El perro” y “La verdad”. Gracias Miguel, es un placer que vengas a casa otra vez, hasta la próxima.
Track 04
De los díscos recientes que he escuchado debo decirles que la mayoría han sido fascinantes, pero no han dejado un rumbo claro para nuestros tiempos ¿miedo? Tal vez, ¿busqueda de la seguridad de algo que mantenga a los viejos fans cercanos? Creo que sí… y sin embargo…
Aquí hago un brevísimo resumen de ellos.
No se si Baires o Madrid. Fito Páez y amigos.
Puede que dispute el título al mejor disco en vivo grabado en España en los últimos cinco años (por encima de “humo y azar” y “Dos pájaros de un tiro”) un testimonio íntimo y casi acústico de la trayectoria de Fito. Con arreglos maravillosos para clásicos, el reencuentro con Joaquín Sabina; y la aparición de Pablo Milanés, Ariel Roth y los Pereza entre otros. ¡Oleee ole ole ole, Fitoooo, Fitooo!.
Cine. Eugenia León.
La maestra León integra en un disco, 22 números históricos del cine mexicano, los canta, pero para ello hace uso del talento de lo más granado de la escena musical mexicana contemporánea. Es una delicia escuchar “Bonita” de Luis Arcaraz con el soporte del Cuarteto Latinoamericano; o “El relojito” con la flauta de Horacio Franco; o con la Banda de Música de Oaxaca, o con Enrique Neri o Cris Lobo. Es un pasón la mar de divertido y sin desperdicio.
Glee. The Music
El soundtrack de una serie de televisión, vale la pena oír números clásicos del pop gabacho y contextualizarlo en el entorno de la prepa gringa de la serie de Fox, ni siquiera puedo decir que es bueno, de los tres discos, podemos hacer uno que sí lo fuera, pero en fin… está entretenido y nada más.
Métodos de Placer Instantáneo. Aleks Sintek
A propósito de un tema de telenovela Sintek ha vuelto con su propuesta pop, tal vez con una formula probada, entrega números que valen la pena y la inclusión de Ruben Blades que anda medio perdido por ahí (y se lo critico). Bueno a secas.
Tiempo Amarillo. Sasha Sokol.
Después de años de no presentar nada, Sasha vuelve al escaparate con un disco digno de ella. Ambivalente pero sin muchos riesgos, me da la impresión que está muy rebuscado y que esa búsqueda no valió la pena. Tiene un par de números bien logrados. Once porque según ella es su número de la suerte, pero que en el transcurso del año habrá cosas nuevas… sus fanáticos le agradecemos el esfuerzo, pero no brinda nada más. Malón, la verdad.
Trópico. Ricardo Arjona.
Es un disco muy curioso, el tributo salsero a Ricardo Arjona. Gilberto Santarrosa, Eddie Santiago y Marc Anthony están fabulosos. Pero Arjona no cambia nunca, sigue vendiendo esa idea de que es el solitario incomprendido y… hay que bailarlo y saltarse los cortes donde canta el guatemalteco que parafrasea a Juan Luis Guerra redepente. Es… digamos que una revisión del “Galería Caribe” ¿debo agregar más?
If on a winters night. Sting.
Gordon Summers se esfuerza en sorprender y hace un disco acústico con temas decembrinos, apegado por momentos a la tradición británica (celta y galesa) podríamos ubicarlo como un disco folk (que no lo es al cien por cien) sellado por Deutsche Grammophon. Producido por Robert Sadin con música de los siglos XIV, XVIII y XIX. Y dos canciones del mismo Summers. El disco es muy bueno, bien producido, con la participación de la gente de confianza del cantante quien incluso ha mantenido una imagen apropiada para el disco, dejando ver su barba canosa, simulando ser Little John. Desde mi punto de vista el disco es un tanto pretensioso (no debió incluir “The Hounds of Winter”) pero con tracks memorables, sin duda alguna fue uno de los mejores álbumes del invierno.
Plastic Beach. Gorillaz.
Murdoc Niccals y compañía lanzan su tercer álbum como Gorillaz, con colaboraciones de gente como Lou Reed y Snoop Dog, es tal vez uno de los discos más arriesgados de la temporada, con un pop algo complicado, fusión, hip hop y la Orquesta Nacional Siria…! Gorillaz le puso sal y pimienta a la primera década del siglo… ¿lo seguirá haciendo? Habrá que esperar. Recomiendo consumirlo en dosis moderadas, óiganle “superfast jellyfish”. Sobresaliente.
Caprichos de mujer. Niña Pastori.
La cantaora hace las delicias de los amantes de la música fácil y hasta de los loungeros con un disco agradable, reproduciendo lo que se le pega la gana. Canta entre otras cosas “Burbujas de amor”, “Corazón Partío” o “Vivir sin Aire” (¿no hace falta que diga de quienes, o si?) disco doble de la ahijada artística de Alejandro Sanz. Bueno aunque irregular, si no te gusta la música flamenca… abstente.
Paraíso Express. Alejandro Sanz.
Sanz y Tommy Torres hacen un excelente trabajo en la fusión pop, grabado en Miami, el disco suena muy americano (y eso ya le da un color diferente) más allá de los sencillos explotados en la radio y tv especializada (entre ellos “Looking for Paradise” cantado con Alicia Keys, donde le reprochamos una vez más a que los artistas de habla inglesa no se esfuercen por cantar en español) el álbum es bueno para los fanáticos y me imagino bueno para quienes no han escuchado mucho de uno de los artistas españoles con mayor proyección. Recomiendo el primer corte del disco “Mi Peter punk” ideal para oírse en pareja… si no, bueno, puedes pasar sin oir.
Permiso Concedido. Germán Villareal.
Este salsero hace las delicias de la fanaticada bailadora con un sonido muy mambo, bien hecho, con una gran orquestación, una voz juvenil que atrapa al público más habituado a la salsa monga. Disco para bailarse. Muy bueno.
Mi Tumbao Social. La Exelencia.
Agrupación nacida en Nueva York pero con orígenes multiculturales, tremenda orquesta de salsa dura, con números fuertes, salsa conciente y un swing de ¡oiga usted! Con una apuesta que procura no caer en el cliché de las baladas salseadas ni de imitar el sonido de los pioneros. Hay que oírle “American Sueño”. Altamente recomendable. Aún si no sabe bailar salsa.
Track 05
¡Uy! Confío en que no se hayan cansado y quedo a su disposición para cualquier comentario. Nos leemos… ¿SAS?
miércoles, 10 de marzo de 2010
jueves, 4 de marzo de 2010
¿Quién dijo que toda la música electrónica era basura?

Respuesta: Seguramente un aferrado metalero.
A finales del 2004 Uri Baqueiro (nada que ver con Aureo Baqueiro) me sugirió buscar algo de Death Cab for Cutie y de paso mencionó que su vocalista tenía un proyecto alterno. La primera recomendación se instalaría rápidamente como una banda de primera necesidad. Del otro proyecto resultó que yo ya había escuchado un par de canciones en el radio sin saber de quién se trataba. La oferta musical era arriesgada a medias pero también era el coqueteo más abierto que había tenido con la música electrónica hasta ese momento. De la combinación de la aguda y nasal voz y los ruiditos perfectamente colocados, el resultado era un sonido de tonadas suaves que no eran tan dulces como para empalagar al oído tan rápido y la melancolía de la mayoría de las canciones en combinación con los ritmos sugería un sutil baile antes que sentarse a deprimirse. Esa es mi explicación a lo que los expertos llamarían electropop alternativo o indietronic. La química o lo que sea que produjo de esta combinación terminó por convencerme.
La alineación de este proyecto se componía de la voz de Ben Gibbard y la música de los sintetizadores y demás aparatos de Jimmy Tamborello (Dntel, James Figurine) quien ya llevaba un rato sacando discos invitando casi siempre a diferentes vocalistas para acompañar a cada una de sus melodías experimentales. Y sí, juntos fueron dinamita. Este par de gringos pusieron de cabeza al mundo de la música indie en su país con algo que inició como una simple colaboración musical sin ninguna otra intención, tan es así que desde ese entonces no han vuelto a juntarse para hacer más música de estudio aunque tampoco han declarado que no lo volverían a hacer.
El nombre de The Postal Service se debió a que nunca estuvieron juntos físicamente para grabar las canciones sino que ambos las fueron construyendo por partes de audio que se enviaban vía correo tradicional debido a que lo pesado de los archivos impedía que se tranfierieran por correo electrónico.
La aceptación de su único album, "Give Up", provocó que rápidamente su música fuera utilizada en bandas sonoras de películas, comerciales y que el estilo de los sonidos amenos acompañados de ruiditos fuera tomado como base para varias campañas publicitarias.
Aquí el video de su primer sencillo ya como The Postal Service:
Claro está que en ese entonces aún me faltaban varios años para que escuchara a Kraftwerk, y descubrir quiénes eran los padres de la música electrónica ex-pe-ri-men-tal y quizá, no lo sé, hasta de la no experimental.
El único disco de The Postal Service lo pueden descargar aquí.
Hay por ahí algunos EPs, remixes y rarezas muy buenas pero esos se les queda de tarea.
En cambio lo que sí les dejo como un extra es la primera colaboración que se conoce de Ben Gibbard con Jimmy Tamborello años antes de grabar "Give Up". Una joya de canción. Disfruten y vuelen.
martes, 2 de marzo de 2010
jueves, 18 de febrero de 2010
Y es que se ve, se te nota...
Ese es mi caso con la siguiente rolita (y las que me fáaaltan todavía). A veces, como capricho de mi memoria, me he sorprendido cantando el coro .
A ver si alguno por ahí la recuerda, y para quien la escuche por primera vez pues ya se enteró que alguna vez por ahí de los noventas un tipo que se hacía llamar Piro tenía un proyecto que se llamaba Los Humanos.
Hace unos días canté en un karaoke una canción de Ritmo peligroso (no voy a explicar las razones), lo que me recordó que en mi lista de pendientes estaba subirles este videíto.
Y es que se ve...
domingo, 14 de febrero de 2010
14 de febrero
A muchos nos sigue inspirando esta opinión de The Beatles:
Para los esperanzados en el romance les dejo algo más de manita sudada cortesía de Foo Fighters:
Y para los que no tenemos remedio, esta interpretación magistral de "My Funny Valentine" no puede pasarse por alto. Además muy a tono con este día.
Disculpen las molestias los que odian el 14 de febrero con todo su corazón pero soy de los que cree que no me quita nada dar un abrazo y decir: ¡Felicidades!
La cursilería va por cuenta de la casa.
viernes, 29 de enero de 2010
miércoles, 20 de enero de 2010
Sesiones con Emilia

Cabrooon!
¡Chingue a su madre JOLOPO, su carnala y Televisa que no nos dejaron oír a estos!, de todos modos mi jefa no me hubiera dejado oírlos
Track 01
Hace unos días, estaba haciéndole al tembeleque mientras oía la radio, porque aquí hace un frio de la mismisisisísima y ¡sas! De la nada las voces de Emilia Almazán y Jaime López… pásu ¡A volar joven! Uno de los mejores discos de rock hecho en Mexicalpan de los nopales no tiene ni una guitarra eléctrica ni bataca mandona ni bajo poderoso, ni riff, ni gato pisado por la cola, ni mentadas, ni un wey (sic) hacíendose el David Li Rot (o) de petatiux.
No puedo decir que “Sesiones con Emilia” sea el mejor disco de rock Made in México, porque sería una falta de respeto, pero tal vez sea (junto con los 4 de Rockdrigo y los de Jaime López y en una de esas hasta los de la Camerata Rupestre del buen Armando Rosas) los únicos que han sobrevivido de manera desente y remasterizados profesionalmente –y servido de testimonio- de ese periodo oscuro y no siempre tan deprimente llamado rock rupestre.
Le fue mejor al Tri de México de (Sir) Alexander Lora (Marqués de Puebltown y duque de Chilangoshire) , y por ahí un cuate bien enterado me enseñó a los Chaac Mool (y –nota al calce- estos hacían progresivo) y a los Mama Z con discos de rock mexica de los 70’s o los discos editados en los ochenta que, underground y todo, sostienen la hipótesis de que en nuestro querido país hubo rock entre 1968 y 1985 (año del incendiario grito de “Rock en tu idioma, che”).
Track 02
Hace un chingo de años (1980 pa’ ser exactos) discos Fotón sacó un casetito firmado por Jaime López (según esto fue su primer álbum formal), Emilia (aka Etilia) Almazán, y el Maese Roberto González. –mmmta, pa’ saber quienes jijos son esos, dije cuando lo descubrí en 2003, sellado ya por Pentagrama- neta que se va uno de hocico cuando la armónica del tema inicial le abre las puertas a uno de ese México olvidado de los camiones “circuitos”, las zapaterías Canadá, el 5 6 8 8 7 22, y los chows del duende Bubulín.
Por debajo de todo eso, un país que a los ricos se les hacía la antesala a gabacholandia (si, y no fue ni la primera ni la última vez) y a los jodidos el pie de la revolución obrero-campesino-popular-post-2-de-octubre-no-se-olvida.
Track 03
Ni madres, Roberto González no es el Bob Dylan de acá, es Roberto González, el veracruzano nos da cara con “La soga” quiero pensar que esta disertación sobre la identidad en tiempos de crisis (económica) es necesaria… carajo.
Cuando la soga aprieta/es la hora y me preguntas que es lo que soy/(…)/embelesado lector de la prensa cotidiana o de un magazine/, asiduo televidente, una visa un pasaporte, hasta un boleto de avión/ un voto en las elecciones, /una firma y una voz para el clamor, /un mexicano un patriota, /una costumbre arraigada y un tostón para el camión/(…)/para el sistema todo eso, para ti solo soy YO.
Roberto no es, no se presenta, como un romántico como se pudiese llamar aquellos artistas embebidos en sus propias emociones, es un romántico consciente de su entorno, sensibilizado por la vida de este país. Tal vez, como cientos de trovadores iberoamericanos, él tenía que hablar de lo que sucedía en las calles del México anterior al crash del ’82.
Y es que resulta jocoso el track dos, tal vez en su inconsciente el lector lo recuerde “Satisfaga sus deseos” apareció en algunos programas de tv del extinto Instituto Nacional del Consumidor; luego “El seguramente” interpretada por Jaime López (escrita por él) con coros de Emilia. Lo interesante acá es que cuando dos (o más) autores hacen un trabajo conjunto suelen haber discrepancias (a menos que seas Los Beatles, esto casi no se nota) en el disco, que en realidad no es de un grupo, estas hacen que los temas se complementen, dándole unidad temática al álbum.
Track 04
“Mi libertad” (tema que reinterpretó posteriormente la ya desaparecida Amparo Ochoa) es un poema (casi un himno) que Roberto ejecuta de tal forma que sigue esta secuencia.
Eres tan linda y tan dulce/ que mi vida te mereces/ y si es preciso con creces/ tu retorno pagaré/aquí te necesitamos/ya no es posible vivir/ míranos bien como estamos/míranos, ven otra vez/Libertad, mi libertad/aduéñate de la tierra/Libertad, mi libertad, /ven y toma mi ciudad.
El corte número cinco es “En toda la extensión de la palabra amor”(desde mi punto de vista el mejor número de Jaime López), una bellísima elegía que toma el segundo tema universal (el amor), no, no sorprende la simpleza del tratamiento, si no los recursos maravillosos la forma en que se aborda la canción, la forma en que expone sus argumentos…
Track 05
Emilia y Jaime lanzan “de carne y hueso” en el corte 6, el único track donde la Almazán se va a la primera voz. De inicio, un juego con el grupo, las guitarras, el bajo y la batería juegan en una jazzística introducción. Y viene la voz que más allá de su timbre, contagia con una letra que nos deja claro de dónde y de cuándo se ha grabado esto.
Jaime vuelve con “Morir como mueres hoy” la muerte (el primer tema universal), cierra el círculo de López con Eros y Tánatos, ¿de veras, salir en las mañanas, montar la combi y dormitar, llegar a la oficina, volver a casa, arrastrar el alma por el corredor, es morir sin notarlo? ¿Para qué entonces los sentidos de la vida? ¿Qué significa “vivir” la vida? Eso no tiene respuesta en una canción, pero si una manera muy interesante de abordar el tema. (Acá entre nos es una simbiosis entre el primer y segundo tema universal que orquestan una orgia que sostiene todo y no me gustaría disertarlo de más porque no tengo argumentos, ni soy filósofo).
López continua con “El palacio de espejos” ¡qué número!
“Dos visiones tiene el mundo/ desde mi manera de ver,/ la de los demás conmigo/otra visión suele ser. /La verdad es solo una,/ aunque no se quiera ver/ otra cosa es defenderse /contra la misión de ser”
Track 06
Hace dos párrafos hablaba de la filosofía, el disco corre pa’ llá, “quítame tu cómic de la vista” si, puede parecer que es filosofía de calle, de la gran ciudad que era el DeFe en esos años, atractiva para los de fuera, insoportable para los de adentro. ¿Hablamos de Tlatelolco? “Son solo vergüenzas recaídas, son por todos lados monumentos, son para dormir este momento” que se vuelve personal (la masacre del 2 de octubre apenas tenía 12 años de lastimar al mexicano) y que además se vuelve paisajista, para quienes vivimos la época, incluso si no habitamos la capirucha nos quedan imágenes muy precisas de ese tiempo y lugar. Y de lo que era el progreso borrando, emborronando el pasado (que al tiempo se trataba de glorificar).
Y Roberto complementa esta idea pero desde el punto de vista de la persona, del individuo…
“un día supo lo que quería y su desgracia llegó, su normalidad de tiempo en frustración se tornó, soñaba ser mexicano, ansiaba serlo de verdad, se encontró que en el mercado no existía esta nacionalidad” (en “Un mexicano que sabe lo que quiere”)
Yo a estas alturas me había quedado de a séis por el discurso del disco, estos veintitantos minutos de pura poesía rupestre (que aquí entre nos el movimiento rupestre formalmente dio inicio un par de años después) los temas son tan universales y al tiempo tan mexicanos que de veras uno se cree en el ombligo del mundo.
El track que sigue es “Los Rolling Stones nos culparían” rola del tamaulipeco López “¿Qué hicimos de esta rebeldías?, pues nutrir las viejas agonías, engordar las mismas jerarquías, hasta de tontos anarquistas los Rolling Stones nos culparían” vueltos en ese reconocernos como extraños para los de afuera y esa parte conservadora que nos reprocha nuestros propios alucines… “I can’t get no satisfaction…”
Track 07
El corte final corresponde a Roberto González. “El Huerto” una de las máximas canciones del repertorio mexicano del siglo XX. Este número merece ser reproducido hasta sangrarnos los oídos, hasta mentarle la madre al stáblishment, hasta preguntarnos cuando coño abandonamos la beligerancia juvenil y sentamos cabeza.
Y ¿con qué fin toda esa dialéctica en historia?
¿para qué ir al paraíso estando muerto?
¿para qué alcanzar la gloria estando vivo
si la Gloria está muy lejos de este huerto?
Todos juntos, afirman los que saben de distancias
llegaremos al final de la cultura
escultura de cadáver y concreto
a posarnos al final de la cultura.
Hay también quien afirma que tan sólo es sufrimiento
soportable nada mas en el olvido
el que canta va buscando algún sediento
para hecharle encima su vaso vacío.
Yo no sé hasta dónde se reciente lo vivido
pues saberlo es simplemente estar ya muerto
seguiré siempre cantando a lo prohibido
y gozando de los frutos de este huerto.
…y el disco se acaba.
Track 08
Lo que se vino después fue sexo, drogas y rocanroll, rolas y evangelios urbanos. Jaime siguió en lo suyo y vio cierta trascendencia con “Ella empacó su bistec”; Roberto siguió cometiendo música grabando unos discos de cuando en cuando y metiéndose en los círculos universitarios y refugiándose en la trova; Emilia siendo cómplice y parte del juego de nuestra música nacional. Vino Rockdrigo, Catana, Los Botellos, Armando Rosas, Carlos Arellano y el terremoto del ’85. Para cuando Erik Fredriksson pitó el silbatazo inicial del Bulgaria contra Italia en el Azteca, todo eso ya empezaría a ser leyenda. Vendrían Mecano y Bosé y Sabina y Soda y Los Enanitos y los Hombre G y una nueva camada de rockeros con más dinero, con más oportunidades, dibujarían la memoria sonora de nosotros, los de entonces.
(Con esta entrada inicio el ciclo de “Los 80 cumplen 30” ojalá les guste y ahí estamos)
Bonus Track
Gracias por seguirnos en “Verbos en Juego” el jueves pasado en www.radiouniversitlax.com, estos tres jueves próximos (21 y 28 de enero y 4 de febrero) a las 19:00 hrs. seguiremos hablando Joaquín Sabina (yo en calidad de invitado), los esperamos.
