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jueves, 29 de julio de 2010

La puta palabra liberadora...

¿Cómo expresar en palabras escritas todo lo que voy pensando?
Si a veces siento que voy escribiendo en el aire y no en papel todo aquello que me llega al cerebro. Pero esta maldita manía mía de hablar solito únicamente recircula el pensamiento y no le permite llegar enterito, nuevo digamos, tal cual el pensamiento a la pantalla de la computadora o a la libreta (… esa libreta) o cualquier otro medio que he encontrado para, después de una larga meditación, varios filtros, alguno que otro prejuicio y muchas, muchas culpas, convertirlo en palabras escritas.
Y es que (confieso) esto de escribir no me está siendo fácil. Es encabronádamente difícil.
Escribir es vivir para otros que no siempre quieren escuchar, porque además no puedes obligarlos. Siempre que me leo, termino con la idea de que o, no lo van a entender, o no supe-saber explicar la idea (... esa idea)
Y es que los textos que me navegan en la mente se complican una y otra vez, se enredan, y al haber nacido en ese espacio de tiempo de la vida diaria, al aparecer pues, en ese microbus, al llegar a la mitad de una mala película o justo en medio de una buena plática, o cuando miro a mi perro correr por la pelota y volver con ella en la boca; al aparecerse casi mágicamente en mí cerebro, tengo que correr a escribirlo, y la frase mágica, la historia chingona, la palabra exacta casi nunca espera tanto tiempo.
(Es una sensación de haber sido iluminado; no puedo evitar hacer una cara de asombro, esbozar una sonrisa, y asentir la cabeza cuando una buena idea me llega. Y digo, es esta, ¡es esta!)
Algunas ideas rozan lo gusano, algunas de ellas son precipitadamente egocéntricas; pero me iluminan el día, la tarde, el momento y creo que es necesario, urgente (indispensable) escribirlas.
¿Cómo le hago, entonces, para escribir lo pensado? para expresar con palabras bellas, sencillas, entendibles, aquello que me llega a la cabeza, incluso en forma de frase, de palabra escrita en el papel que tengo por cerebro.

"Que tipo de adjetivos se deben usar para hacer,
el poema de un barco sin que suene sentimental"

¿Como le hago pues, para que las ideas no se filtren por la mala memoria, la mala educación y la ferocidad glotona del miedo?
¿Como le hago para escribir lo que pienso? Tal como lo siento, de la forma que aparece -mágicamente – en toda su extensión y convertirlo en literatura.
Que le digo a mi intelecto, ya de por si mal-herido, cuando esa Gran Idea se va al puto cajón llamado inconsciente, porque sé que no la olvido, sólo que no sé donde quedó, así que creo se va al inconsciente, de donde sacarla es un verdadero pedo! (alegoría de un auténtico problema).
Y que le digo al inconsciente tarugo -que soy yo- para explicarle que esta mala memoria mía acaba por acabarlo todo (incluyéndolo, dicho sea de más: T O D O ).
Y es que a estas alturas (del partido) de la vida, ya tengo tres libros empezados, que luego derivaron a cuento corto y rápidamente se transformaron en anécdotas del tipo: "yo alguna vez escribí algo sobre eso..."
Nunca los pude terminar, porque me chingaba el pensamiento de que no sé cómo decir-lo-que-quiero-decir, y tristemente el pinche olvido se va comiendo la idea original, el impulso que me hizo escribirlo, aventárselo al teclado para compartirlo algún día, con algún alguno o conmigo mismo.
Al final este es un escupitajo, es un vómito de frustración por todos aquellos libros que no he escrito, por todas aquellas ideas, que por buenas, duele tener que olvidar, para luego "quesque" reaprenderlas en otros momentos (porque eso sí, siempre regresan), o en el peor de los casos, se condenan al más triste desenlace: el vil fracaso por omisión.
Sigo rezándole a los dioses y buscando a las musas (esas que hablan en los poemas bonitos) y esperando la frase mágica o la puta palabra liberadora, hasta la lectura inspiradora, que me permita hacerme eterno o escribir...
(yo sólo quería escribir…)
¿Qué más puedo hacer? Si vivo de la esperanza (del que espera y reza)
Quiero creer que soy más que esto…
QUE SOY MÁS QUE ESTO...

http://manualdelaclasemedia.blogspot.com/

lunes, 8 de marzo de 2010

Honk... honk...! Arriba las mujeres

Hola!

Ah! yo no soy mujer (...) pero figúrense astedes que este año se ha puesto muy gracioso, miren que hacer coincidir espalda con espalda el dia de la familia y el de la mujer...
En mi exploración matutina me he encontrao con este videíto (el cual es una de las cosas más creativas en lo que va del año en materia de publicidad) y aqui se los dejo...

AAAAH! yo se que es el dia de la mujer y al principio me tacharan de insensible sexista, pero véanlo completo, mujeres: les conviene, hombres: igual.



el mensaje final dice:

No esperes hasta que sientas algo mal

Una mamografía detecta cancer de seno mucho más temprano y puede incrementar drásticamnete tus posibilidades de sobrevivir

Agenda tu mamografia hoy

¿SAS?

jueves, 4 de febrero de 2010

Los días esperados



Por Ericel Vásquez

El domingo del Super Bowl es el primer día del año en que decididamente cancelo cualquier otro tipo de actividad que no sea ver el gran juego; y es que como fanático de la NFL es un gusto obligado ver la disputa por el trofeo Vince Lombardi no importando qué equipos jueguen. Desde temprano me dispongo a hacer actividades que se que no me van a retrasar para estar presente en la patada inicial, se que tendré una gran comida y en algunas ocasiones botana y cervezas. Mi primer Súper Domingo fue en Enero de 1990, cuando jugaron los 49s de San Francisco y los Broncos de Denver, y a partir de entonces, no me he perdido un solo juego por el campeonato. Tengo 20 años esperando la fecha señalada, y en solo 3 he gozado con el título de mi equipo: los Vaqueros de Dallas. Pero, a todo esto, ¿qué tiene de importante? Tal vez, lo medianamente relevante es que hay días en el año que son especialmente esperados por todos, y así como puede ser un juego de futbol americano, pueden ser otras cosas, las cuales comentaré brevemente.

Obviamente, el inicio del año es esperado, los 12 deseos, la esperanza por cambiar algo, por lograr otras cosas, por tener una nueva vida, por esperar salud y bienestar, es como la fecha obligada que como sea tiene un valor importante. Si bien, el trabajo o la escuela pueden ser por sí mismas gratificantes, las experiencias son vividas durante un periodo largo y no es solo un día, así que pueden suceder muchas cosas durante las horas pasadas y los proyectos planteados, probablemente alguna vez esperamos el día de declarárnosle a esa chica especial o de presentar un examen importante o ser ascendidos por el jefe. Pero esos días muy raramente se repiten exactamente en la misma fecha el próximo año. Otra circunstancia sobre todo escolar es el inicio de las vacaciones de “semana santa”, la fecha en que sabemos que podemos ir a la playa, ‘echar desmadre’ o simplemente borrar todo pensamiento relativo a las labores diarias; los días de asueto siempre serán importantes.



El día del cumpleaños, ¡sí señor! El tan ansiado día en donde cada año pensamos hacer algo diferente, o en su defecto, tratamos de seguir una línea en la cual repetimos las mismas cosas de siempre. Pero si nos vamos por la primera opción, el pensar si invitamos amigos a la casa o les decimos que se ‘caigan’ en el antro, café o cualquier otro lugar es realmente interesante porque es una manera de disfrutar con anterioridad el día en que sabes que todos te atenderán de cierta forma, y si nos va bien hasta regalos nos llevarán. Hay muchas cosas que suceden en los cumpleaños, desde pasártela muy bien con los amigos hasta tener a la mujer que quieres así como por arte de magia, o tal vez alguien te sorprende con el regalo esperado tiempo atrás, y al final se quedan las anécdotas que se recordarán toda la vida o la escena embarazosa que se quiere olvidar muy pronto. Y así como llega, se va rápidamente, en ocasiones algún despistado nos felicita 1 semana después o llegan obsequios retrasados.

Sin lugar a dudas una fecha amada por unos y odiada por otros es el tan discutido 14 de febrero, en donde los que hemos sido ajenos al amor nos cae como novela de televisa, pero a aquellos a los que les ha sonreído la fortuna tal vez lo sientan como una fecha ‘buena’, aunque en definitiva se piensa también en el bolsillo. Como sea, creo que se pasan mejores días con la pareja, sobre todo aquellos en donde nada se planea y todo sale. Otro día esperado es el aniversario de noviazgo o matrimonio, en muchas ocasiones se hace un balance de todo un año o años, y es claro que el resultado de tal depende de cada pareja; mientras más pasa tiempo parece ser menos importante, salvo cuando se llegan a los 5, 10, 20, 25 años; el primer año de noviazgo para muchas personas resulta por lo regular muy significativo, y no cabe duda que ese día es muchas veces mejor que aquel día de marras (14/02). Y a menudo, también los cumpleaños de la novia son fechas en donde te puedes lucir y quedar del todo bien frente a ella y hasta con su familia; y muy seguramente aquel que le pedirá matrimonio a su pareja también espera tal momento con nerviosismo y emoción, y con la tendencia de hacerlo cada vez más original ya hay un buen pretexto para prepararlo de la mejor forma.

Días esperados que surgen transitoriamente durante el año es cuando se anuncia un concierto importante o cuando nuestro grupo o artista preferido va a sacar disco, sobre todo si ya tiene bastante tiempo sin algo nuevo. Asimismo invitaciones para cumpleaños, bodas o eventos cualesquiera de personas muy allegadas a nosotros, y más cuando en esos compromisos seremos pieza importante, padrinos o parte de la organización y la logística del evento.

Otro tipo de días, que muchas veces tienen una relación con factores infantiles, son aquellos en los que la cultura o la tradición familiar tienen su origen. En cuanto a una fecha patriótica, la noche del 15 de septiembre es particularmente distinta a las demás marcadas por el calendario oficial; y será porque es la que más retoma la esencia idiosincrática del mexicano, aunque históricamente no tenga demasiada relación, pero es cuando podemos comer (fundamental es esta actividad) cualquier tipo de antojito típico, beber, embriagarnos, bailar y qué mejor que no tener que levantarse el día siguiente, y mejor aún si es viernes y podemos tomarnos todo el fin de semana. Otra fecha que es especialmente de mi agrado es el día de muertos, que sin duda empieza el 31 de Octubre, vive su auge el 1 de Noviembre y cerramos el día 2 por lo regular con la familia, aunque siempre hay excepciones. Y es que tal fecha encierra una mezcla sin igual de formas míticas, olores muy apegados al campo y que casi no disfrutamos en todo el año, y sabores, que junto a lo que olemos le da un toque especial. Asimismo, a mi me remite a la oscuridad, casi como película de Tim Burton, las luces tenues de esas fechas le dan un carácter especial a las percepciones alcanzadas, y lógicamente, el tener el contacto con la representación de la muerte nos lleva a imaginar y fantasear con todas aquellas anécdotas y leyendas en donde el miedo y horror nutren un placer especial (goce) porque además, una parte de nosotros lo cree, pero otra parte sabe que hay alguien que nos protegerá (en la niñez, los padres), y de esta manera retomamos el gusto de la protección que nos dieron algún día.

Y por último, también es especialmente importante (para mi estructura capitalista no religiosa) la llegada de las fiestas ‘decembrinas’, se tienen vacaciones, dinero, ves a los amigos, comes, y todas esas cosas que marcan la llegada de la navidad y el fin de año. En general se llegan a tener ciertos rituales inconscientes en cuanto a nuestra conducta en esos días, claro está que el medio circundante nos hace dirigirnos a diferentes situaciones. Como corolario, en el año se llegan a tener otros días esperados aunque si nos los perdemos no hay mayor problema, el inicio de la temporada de béisbol, algún juego de fútbol, las vacaciones de verano porque a veces se tienen y a veces no, alguna fiesta familiar o alguna actividad tan personal como tomarnos un café y sentarnos a ver una película cualquier noche del año. Los días que ansiamos son los que le dan forma al año, sin ellos sería una estructura aburrida de 365 grises números.


jueves, 17 de diciembre de 2009

TERCER DOMINGO DE ADVIENTO (El Real Azulgrana En Boca De River)



Del inconsciente de Ericel Vásquez

5:45 Una vez más un sueño que me despierta, y a la par tronidos de cohetes por el festejo de una virgen más, primero fue Juquila, ahora es Guadalupe, y después será La Soledad. La noche anterior había maltratado un nacimiento que aún no ponían, y pidiendo disculpas por anticipado acomodé el lecho donde el niño Dios será acostado mientras en la pared se reflejaba mi sombra con una copa de vino, y ahí me vinieron a la mente algunas cosas que sólo parecen ser fantasías antitéticas.

Empecé por preguntarme por qué los diputados y senadores deciden a partir de un propio criterio o de ‘bancada’ lo que deberían legislar con base en los ciudadanos que representan, de inicio no hallo el punto de esta democracia, ¿será que necesito estudiar más? Después me inquirí sobre la idea que lleva a algunas personas que dicen comulgar con la izquierda a usar ciertos simbolismos utilizados por el comunismo soviético hace más de 20 años, así como aquel ‘fanatismo’ por la revolución cubana, cuando esos regímenes pugnan por algo que no es precisamente lo que éstas personas fantasean, pareciera que sólo quieren ser ‘capitalistas anárquicos’. Aunque, pongo la tesis que el posmodernismo ha reducido las diferencias abismales en el proceder del pensamiento y los hechos de las personas que se dicen de derecha o izquierda, las prácticas políticas parecen ser cada vez más ‘maleables’ en este sentido. Definitivamente esto no me va a llevar a nada, aunque pareciera que la nada ya es un lugar.

Por 3 semanas me ha estado aquejando la idea de la influencia de la emoción y la razón sobre la conducta, ambas coexisten en el ser humano pero ¿dónde se halla la diferencia? Creo que todos nos hemos dado cuenta en alguna ocasión que las emociones parecen mandar sobre nuestros pasos, aún así éstos parecieran lo más fuera de lugar o ilógicos y a veces llegamos a atentar sobre nuestra integridad, así que: ¿por qué la emoción es tan importante? Pareciera un parásito que se alimenta del cuerpo y del alma y sus fundamentos. Las emociones podrían ser también un placer en sí mismas, incluso aquellas como las tristeza o el enojo, y he ahí el dilema. Las emociones son también nuestra personalidad, expresión de nuestra estructura psicológica y parte de nuestro pasado que vive inconciente.

A poco menos de dos semanas para Navidad no encuentro una razón para estar feliz, que aunque humanamente el sólo hecho de estar vivo es razón suficiente, pero como no llego a tal grado de elevación no tengo mucho porqué alegrarme, sobre todo porque de qué sirve festejar por el nacimiento de Jesús si su existencia y sacrificio parecen no haber valido demasiado la pena, salvo para dar esperanza, pero ¿hasta dónde llega nuestra esperanza? ¿Será que hasta donde llega nuestra realidad? Si nuestra realidad es lo metafísico ya estamos del otro lado, si no, siempre tendremos porqué seguir progresando. Tengo que decir que Jesucristo es un gran valor, y sólo por eso es importante, pero por lo que vemos y vivimos todos los días pareciera que seguimos solos en este mundo, sin su favor y menos del de Dios.

Los terrores nocturnos, el duelo no elaborado y el zapping me han dejado sumamente enajenado, y los sueños se han vuelto dolorosamente placenteros, pero tan ilógicos como el hecho que el coco me ha dado terapia para que deje de temerle. Es ahí que me desperté asustado y pensé adormilado en todo lo demás.

miércoles, 9 de diciembre de 2009

SEGUNDO DOMINGO DE ADVIENTO (Quiero agarrarme a Odalys)

Foto: JP Berman
Por Ericel Vásquez

¿Por qué la televisión nos pone un carrusel de tentación? El famoso zapping me llevó a ver una variedad muy interesante de imágenes que hacen detener la atención unos segundos, iniciando desde el canal 2 y su famoso ‘chow’ de domingos por la noche, tan entretenido por cierto sobre todo porque las caras de las personas que salen a cuadro te llevan a pensar más cosas que las que están sucediendo y se supone son el meollo del asunto; después películas que no tienen el menor sentido, los comentarios de los partidos de soccer del fin de semana y las pretensiones de los comentaristas, que si lo distinguen bien se dedican a suponer todo y sugerir con base en su propia escala de valores lo que debería suceder en la cancha, eso en vez de comentar acerca de lo que verdaderamente pasó en el terreno de juego, creo que un 80% (lo digo muy burdamente) no tiene mucha idea de las tácticas del juego, o si sí, se van con la inercia de imponer una idea en una discusión acalorada buscando tener la razón.

Me salté los canales de caricaturas a los cuales les agarré cierta aversión, aunque son buenos para distraerse cuando no se quiere pensar nada; otra vez canales de películas pero ninguna gana atraer mi atención, bueno, cuando uno tiene ganas de pasar canales, el acto mismo es la mejor diversión, tal vez con la única idea de encontrarse con un, un, un… no sé, pero eso es lo de menos. Llegue al duelo de domingo por la noche de futbol americano, me quedo a ver por lo menos una serie ofensiva de los Arizona Cardinals, aunque yo aún esté enojado por la derrota de los Vaqueros hace unas horas por la tarde, pero aún así, el juego que pasaban en la TV en ese momento estaba bueno, cuando mandaron a comerciales seguí mi entretenido recorrido.

De ahí, un juego de béisbol de la liga mexicana del pacífico, diferido y sin mucho sabor, a esa hora del domingo quien quiere ver un juego de béisbol, pero bueno, venden más los comentarios basura del soccer, eso sin duda. Y luego, me he encontrado con la diosa de las divas de la tele (bueno, para este enajenado y aburrido trasnochador de domingo y con sobredosis de TV, que casualmente suena en este momento en mi computadora) Odalys de telehit, con piernas bien torneadas, una belleza con cara dulce y buen talante, cintura de avispa y con medidas de eyaculación precoz, y “acuéstate, levántate, y apágalo, enciéndelo”; “estoy desesperado, soy tan vulnerable a su amor”. Ella ahí como tantas otras veces que ya la había visto seguía con su sonrisa de pasta de dientes embelleciendo ese rectángulo nada personal.

Comerciales, y una vez más el ‘zapping’, the David Letterman show; telefórmula, el reporte del tiempo en Milenio; Caracas, Lima, Bogota y Quito en CNN, los canales católicos, ¡el canal del congreso!, ‘tons’ me dije: “quiero que agarrarme a Odalys…, bueno, mejor escribo para Diálogos” y aquí me tienen diciendo: “tenemos control remoto sí, pero hace rato que perdimos control” así como dice Cerati en “Dominó”, y me despido porque “no puedo, no puedo seguir maquinándome, no puedo, no puedo seguir masturbándome”.

Y Gracias Cerati otra vez por tus frases, y por el concierto de hace 2 semanas.

martes, 29 de septiembre de 2009

lunes, 14 de septiembre de 2009

Llamadas telefónicas




Señores contestadores de los teléfonos del Gobierno:


Adjunto a continuación mis cálculos sobre el dinero que he gastado llamándoles desde Puebla hasta Campeche, para que cada semana me digan que aún no está el dinero de la beca y que mejor les hable el viernes.


2 llamadas a la semana (lunes y viernes), de 3 minutos cada una (son 2 minutos de la melodía “El golpe” que me ponen mientras van a buscar a quien me dé una explicación, más 1 minuto que dura el pretexto del encargado). Eso da 6 minutos semanales que debe multiplicarse por 20 semanas (he estado llamando desde abril), lo que da un total de 120 minutos. Bien, 120 minutos a 4 pesos el primer minuto (40 por 4 = 160 pesos) y 2.50 los minutos restantes (120 minutos totales menos 40 primeros minutos = 80 minutos restantes; 2.50 por 80, igual a 200 pesos), da un gran total de 360 pesos. Esa cantidad hay que multiplicarla por 2 instituciones (llamaba primero a la Fundación Pablo García y después al Instituto de Cultura, que igual me debe dinero), lo que me arroja la cantidad de 720 pesos tirados a la basura, pues si desde la primera llamada me hubieran dicho: “No habrá dinero hasta que descubramos un yacimiento de uranio debajo de nuestras instalaciones”, yo lo habría entendido y no les hubiera molestado en tantas ocasiones.


Como bien recordarán, hoy a las 12 hice un último intento, debido a que mañana –de seguro ustedes tienen señalada la fecha con marcatexto- hay cambio de gobierno. Señor telefonista de la Fundación Pablo García, no sé si se acuerda que el asunto fue más o menos así:


“¿Fundación Pablo García?”

“Sí, aquí es, pero si quiere dinero no tenemos”.

Sólo hasta que le dije que había solicitado una beca desde abril y que probablemente la fundación que amablemente usted representa había puesto mi nombre en el informe de Gobierno en el rubro de “solicitantes de relleno”, me pasó usted con alguien que me explicara cómo iba la cosa.

“Mira el asunto es éste: no queremos firmar convenios hasta que haya dinero. Ahorita no hay dinero, pero ya verás cuando haya, ya verás. Háblame el lunes”.

“Oiga”, le dije, “el dinero sirve porque llega con oportunidad. No me vaya a pasar como a Van Gogh, cuyos millones de dólares llegaron un poco a destiempo”.

“¿Cómo dijo?, no lo escuché, es que me distraje con la tele”.

“Nada, que yo les hablo”.



De inmediato, les hablé a ustedes, señoritas encargadas del Instituto de Cultura, cuyo trato fue, seguro lo podrán recordar, el siguiente:

“Instituto de Cultura, ¿qué desea?”

“Quería hablar con alguno de los encargados del PECDA”.

“Déjeme ver”.

Pasaron dos minutos.

“No pueden venir en este momento pero me dijeron que hables al 8161424 para preguntar por tu dinero”.

Cinco segundos y una llamada extra después:

“Hablo para pedir información sobre el PECDA”

“Aquí no es, llama al 8161535”.

“De ahí me mandaron a este número”.

“Pues acá no sabemos”.

Marqué de nuevo al 8161535.

“Buenos días”.

“Están en junta”.

“¿Y cómo sabe para qué hablo?”

“No importa, de todos modos yo no le puedo ayudar”.



Y oh, sí. Mañana cambia el gobierno. Pero lo mejor del gobierno –como la gente que contesta sus teléfonos-, esa de seguro no va a cambiar.

jueves, 11 de junio de 2009

Cuando llueve sobre mojado

Por Angel
Aquella manzana parecía jugosa y sin embargo advertí, mientras la comía, que tenía algunas partes más oscuras que otras y que eso, al gusto, parecía no gustarle.

Como siempre y como todo, no renuncié para dejarla en huesitos, incluso chupé (como siempre) hasta la ramita.

Minutos después el estómago me reclamaba algo, y por supuesto me interesé más en la película mala-mexicana (disculpen el pleonasmo) de acción que comenzaba en la tele que del dolor que fue creciendo entre comercial y comercial.

Fue así que comenzó una noche laaaaarga como la primavera, y este es su recuento.

11:00 pm Ya en la cama, mientras llovía allá afuera, el dolorcito se hizo intenso y constante. De
ser un pequeño retortijón se hizo un siempre punzante estomagototote...

01:00 am Decidí levantarme por primera vez, porque el intento de dormir se hacía cada minuto un poquito más estúpido... Empecé a caminar alrededor de la cama y a mentar madres... Afuera el aguacero estaba de pelos...

02:30 POR FIN !!!!! Encontré dos pastillitas de PeptoBismol, ellas nunca me habrían dejado morir, Ellas, fieles amigas de tantas experiencias del tercer tipo, Ellas iban a salvarme de esto... Ellas eran lo que mas amaba en el mundo en ese momento…
Todo iba a pasar pronto...

02:35 Todo pasó pronto… al fondo del escusado. Agachado ante el water regresaba lo que quedaba de la manzana, con un específico color rosita característico de mis grandes amigas las pastillas... (Ellas, las muy cabronas, se negaban a dar batalla)
Algo estaba saliendo mal... Muy mal...

03:00 Dieciocho vueltas y ciento sesenta y cinco pasos alrededor de la cama me habían hecho sentir un poquito mejor, las cosas podían no ser tan malas (siempre tiendo a exagerar), el asunto era agarrar sueño y con el sueño pasarían las cosas...

Era hora de acostarme de nuevo...

03:05 Una puta mentira – pensaba mientras veía de nuevo el fondo del escusado – ahora había menos manzana y un poquito mas de rosa...

04:00 Salir de mi cuarto sería la mejor opción (dar vueltas en un espacio de 4x4 empezaba a ser, además, aburrido). Caminar por el pasillo hasta el cansancio iba a caerme bien...

Caminé y caminé hasta que el sueño hizo, de nuevo, su aparición. Pero NOOOO, esta vez no me iba a ocurrir lo mismo, no me acostaría dejándome llevar por el engaño. Esta vez me acomodé una silla, pues sentado me dolía menos...

04:20 Duele menos, pero con un carajo no se puede dormir, no hubo forma de conciliar el sueño en tan adversa posición y menos con este malditísimo dolor abdominal...
Había que acostarse de nuevo, sí, eso era lo mejor...

04:25 No siempre las grandes mentes llegan a grandes ideas – filosofaba ante el ya conocidísimo escusado – mientras los ojos me lloraban y hacia el célebre ritual para descomer.

04:27 Es interesante ver los objetos desde ángulos singulares (diríase que mi cabeza metida en el water es precisamente el ángulo singular y al que me refiero...), y pensé que tomarle una foto seria artístico... pero en otro momento....

05:00 La lluvia inundaba la ciudad y yo daba vueltas en la sala.
05:30 Por primera vez sentí frio en 5 meses...
Decidí vestirme, visitar de nuevo el wáter en-la-posición-singular y salir de esa casa.
Tenia que ir al hospital.

5:45 El camino más largo de mi vida.
De la casa a la esquina.
¿Y luego?
¿Alguien sabe dónde hay un hospital en esta ciudad?
¿Alguien puede quitarme este dolor?

6:00 Apenas llegue a esa puerta mis pensamientos redundaron en lo inútil de la iniciativa, ¿apoco iba a tocar la puerta de una vecina así como así? ...Obviamente no.
Esperaba que encontrar un taxi sería más fácil.

6:20 No lo fue...
6:25 Miraba en los ojos de un taxista asustado: "quéste cabrón no se me muera aquí…”

6:30 Mientras subía las escaleras de la entrada de Urgencias del Seguro Social mis pensamientos se iban con el arrancón del taxista que al fin no tenía la culpa de casi aventarme.
…Sin embargo, ¿qué carajos hacía la sala de urgencias en un segundo piso?
(¿verdadero surrealismo en estado puro o la estupidez en su máxima expresión?)

6:35 La jeta de pocas pulgas de una poco amable enfermera me informaba que sin la hojita rosa no podría entrar al recinto.

6:36 Mis ojos y un grito consecuente de dolor (tal vez un poco exagerado) le dieron la respuesta. Debía hablarle a un doctor
¡ A U R I T I T A !

…¿qué carajos es la hojita rosa???

6:40 Lamentos míos resonaban en aquel cuartito que la hace de oficina (¿putero? ¿olía a putero?) y consultorio. El doctor intentaba sacarme algo de información. Preguntaba y tecleaba mis balbuceos en una antigua (y ruidosa) máquina de escribir.

6:43 Dictamen del doctor: "Mmnnnnno joven, voy a tener que operarlo sino se lo va a llevar la chingada... Segurito es apendicitis y si no lo opero orita a usté ya valió madre…"

6:44 En la cabeza algo se me despedorró. ¿Operarme a mi? Pus que estamos pendejos o que... "wua, bla wua, bla, peritonitis, wua bla, bla, llevar la madre, wua bla, bla, de la chingada joven" .

6:50 De pronto escuche el silencio. El doctor me miraba como esperando una respuesta, y ante mi actitud poco cooperativa de ayudarle a introducirme un cuchillo, mencionó que su única responsabilidad era internarme y hacerme unas pruebas.

6:55 Estaba entre seis camas de hospital, tres de ellas ocupadas, alguien me ayudaba a quitarme la ropa y ponerme una pinche bata que, además de tener un color rosita ridículo, estaba sin planchar, vieja y extremadamente pequeña... (pinches batas de hospital, ¿nadie les ha dicho que también deben tapar las nalgas?)

7:00 Me introdujeron un catéter por el brazo, y me sacaron sangre por el otro.
El dolor apenas me permitió firmar un formulario que me enseñaron.

7:03 Apenas estampé la firma aquella y, ante mi propio asombro y mi poca comprensión del inframundo (un verdadero infierno in situ), casi automáticamente – por arte de magia – el dolor, toooooddo el dolor, así como llego, d-e-s-a-p-a-r-e-c-i-ó... El dolor se había ido, tal como había suplicado toda la noche, el dolor ya no estaba, cabut, chingoasumadre, valió, disapir, nada, nada, absolutamente nada de dolor...

7:04 Yo estaba sorprendidísimo. ¿De verdad todo mi teatrito se iba a acabar así? Ni modo de pararme e irme dando las gracias por las atenciones… ¿y mis gritos? ¿y mis quejas? ¿y toda la puta noche sin dormir?... Noooo…

Además algo nuevo empezaba a gestarse en mi cuerpo…

7:05 Un sueño fulminante me aplastaba los parpados. Diríase que Morfeo ya galopaba sobre mi vergüenza mientras la enfermera intentaba darme algunas instrucciones. Creo que al final se rindió ante mi elocuente indiferencia por hacer algo diferente que ay, por dios doorrmirrr...
7:06…
8:00… 9:00… 10:00… 11:00… 12:00… 13:00… … … … …

A las cuatro y media de la tarde desperté por los gritos de una vieja en la cama de al lado y con un hambre atroz. Una enfermera mucho más amable me dijo que tenía dos noticias que darme… una mala y una buena: la mala es que me habían robado el reloj, la cartera, el pantalón, el celular y los zapatos. Lo único que me quedaba era la camisa que había usado de almohada (la cama no tenia almohada) y los calcetines que nunca me quité. La buena es que me habían declarado el alta y estaba completamente sano. Debía que desocupar la cama, devolver la bata y desalojar el hospital, felicidades y que tenga usted un buen día...

Nota al pie: Todas hechos aquí relatados son verdaderos, excepto los que no. La sala de urgencias del Hospital del Seguro Social de Villahermosa se encuentra en un segundo piso. Se accede subiendo escaleras o usando un elevador que lleva 3 años sin funcionar. A los tres pacientes que fuimos dados de alta ese día, nos habían robado todas nuestras pertenencias. Nunca obtuve mi diagnóstico.

jueves, 26 de marzo de 2009

Piénsale, con esto y con l'otro.

En estos tiempos electorales, el bombardeo que nos hacen cada día con los discursos de la democracia es avasallador. Docenas de spots cada día para convencernos que vivimos en ella, que tachar una boleta con el nombre de un candidato nos hace partícipes de decisiones que nos competen y en las que participamos.

Una Niña que no sabe decir "sin privatización" (¿será un mensaje subliminal para reconocer que somos como niños también y que no entendemos nada de nada?) nos enseña que gracias al PRD el petróleo sigue siendo nuestro (cuando llegue a su casa un cheque con un porcentaje de las ganancias de Pemex me avisan, por favor);a Lucerito (sí, sí, la de chispita, la del guarura saca pistola, la del teletón) nunca le alcanza el tiempo para contarnos lo que Peña Nieto hace por los mexiquenses, mientras sus compañeritos nos tratan de convencer que PRImero (ellos) nosotros; los panistas, a 2 cuadros, nos muestran el antes y el ahora de un país que mejora cada día (¿ven por qué la teoría del desarrollo es taaaan discutible?); los del PSD, con su candidata de Big Brother piden la legalización de las drogas para terminar con la violencia (llámenme tarado, pero la relación no es directa y no necesariamente funcional); los del verde, regresando a la máxima del ojo por ojo, tienen un slogan para la Historia, "Porque nos interesa tu vida, muerte a secuestradores", supongo que llevaron su sentido ecológico a su máxima expresión, además prometen que el gobierno pagará por tus clases de computación y de inglés (¿se acuerdan de Labastida? ¡Cuánto hemos evolucionado!); y Mr. Peje tratando de rescatar los restos del naufragio con su "proyecto de nación" (¿la no reelección aplicará también para presidentes electos?); y si alguien tiene noticias de Nueva Alianza háganlo saber. Por su parte, el IFE nos cuenta la historia de nuestra evolución ciudadana y nos trata de convencer del poder de nuestro voto.

Los profetas de la economía nos llenan con un discurso de la solidez ante la crisis financiera mundial y nuestras posibilidades de desarrollo. El poder mesiánico de Obama comienza a desvanecerse y a enfrentarse a la realidad de un mundo por demás caótico y desesperanzador. Y entre eso estamos todos.

Los griegos que, como se sabe, inventaron la democracia, se reunían en pequeñas asambleas para elegir a sus representantes, así que los elegidos eran, por lo menos, conocidos de todos. En la actualidad, a causa de la explosión demográfica, esto parece casi imposible y nos conformamos con elegir entre el hijo del hijo del hijo del general condecorado de una revolución casi centenaria o el sobrino del hijo del sobrino del presidente de los 50's. Todos ellos finísimas personas, que son los únicos que saben el cómo, el qué y el por qué de un discurso adormecedor que no nos conduce demasiado lejos.

En tanto, 40 millones de sujetos no aprenderán nunca a decir sin privatización y seguirán siendo el antes de un spot televisivo. Los otros 60 tratando de creer que en el discurso democrático se encuentra la respuesta a nuestras quejas cotidianas. Y cuando todo pase, cuando millones de pesos se hayan derrochado en convencernos, cuando en 3 años nos repitan el discurso de hace 3 y de hace 6 y de hace 12 y de hace 24 para volver a formarnos en la fila por otros 3, por otros 6, por otros 12, por otros 24, estaría interesante preguntarnos si todo esto nos sirvió de algo, de un poquito aunque sea.